Criar a los hijos, en realidad, comienza por educarse a uno mismo. ¿Has logrado estos puntos? Primero, gestión emocional: cómo enfrentamos la ira, ansiedad, frustración, los niños lo imitan en silencio. Segundo, coherencia entre palabras y acciones: lo que exigimos a los niños, ¿lo practicamos también nosotros? Es más poderoso que solo predicar. Tercero, actitud de aprendizaje y reflexión: ¿estamos dispuestos a admitir errores y a aprender continuamente? Eso mismo es el mejor ejemplo. Cuarto, respeto hacia los demás: cómo tratamos a nuestra pareja, padres, desconocidos, se convierte en el mode
Ver originales