Un día, tu mamá te pedirá $2K, y en su lugar le enviarás $100K . Esta oración no trata sobre tu situación financiera actual, sino sobre tus bendiciones futuras.
Repite después de mí: Haré un millón de dólares en 2026. Jubilaré a mis padres en 2026. Compraré el coche de mis sueños en 2026. Seré financieramente libre en 2026. Seré la mejor versión de mí mismo en 2026.