Los traders musulmanes se enfrentan a dilemas éticos en el comercio de futuros debido a su violación de principios islámicos como la incertidumbre, el interés oculto, el comportamiento especulativo y los retrasos en los contratos. Aunque los eruditos islámicos convencionales generalmente consideran que el comercio de futuros es "haram", algunos estudiosos han propuesto permiso condicional. En este sentido, los inversores musulmanes pueden elegir métodos de inversión conformes a la Sharía, como fondos mutuos islámicos, acciones conformes y inversiones basadas en activos reales, para lograr un crecimiento de riqueza manteniendo la integridad de su fe.