Los mineros públicos de Bitcoin están cambiando de la potencia de hash tradicional a inversiones en IA y computación de alto rendimiento, con planes de agregar alrededor de 30 gigavatios de potencia. Este cambio se produce a medida que la rentabilidad disminuye debido a la reducción a la mitad de Bitcoin en 2024, lo que impulsa a los mineros a diversificar sus fuentes de ingresos. Las empresas enfrentan desafíos para realizar estos planes, pero ven potencial en la demanda constante de IA, lo que hace que la diversificación sea esencial para un crecimiento sostenible.