El 25 de enero de 2025, el presidente Trump anunció planes para aumentar el control de EE. UU. sobre las instalaciones militares en Groenlandia, específicamente la Base Aérea de Thule, en medio de negociaciones en curso. Groenlandia rechaza firmemente cualquier cambio en su soberanía, enfatizando su compromiso con la autonomía y la identidad nacional. EE. UU. busca fortalecer su posición en el Ártico en medio de la competencia global, pero enfrenta desafíos por parte de Groenlandia, Dinamarca y los aliados de la OTAN.