La vida es como un sueño, ¡el sueño despierta la vida!
He estado en el mundo de las criptomonedas durante un mes, y se parece mucho a los caminos que recorrí en las décadas anteriores, con la alegría de apostar poco y ganar mucho; también con la ansiedad de estar atrapado en una mala situación; y aún más, con la aceptación después de perderlo todo.
Lo micro y lo macro se han concretado en un mes, aprendiendo como un niño de primaria, con la devoción de un creyente, y con la mirada roja de un jugador, entrando en la oscuridad en el amanecer, viendo la luz en la oscuridad. En noches sin dormir,
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