Los jóvenes contemporáneos no están atrapados por una única opción de alto costo, sino que están siendo gradualmente debilitados por un mecanismo más oculto: Primero, se utiliza el entretenimiento fragmentado y las gratificaciones instantáneas para cortar la concentración, haciendo que las personas gasten el tiempo con mayor valor compuesto en estímulos breves; segundo, se destruye la disciplina con narrativas de enriquecimiento rápido y mitos de éxito instantáneo, haciendo que las personas subestimen la acumulación a largo plazo y las habilidades básicas, cayendo en un ciclo de búsqueda de resultados rápidos sin lograr nada; tercero, mediante diversas formas de financiamiento a plazos y consumos sin sensación, se va extrayendo lentamente el flujo de efectivo, haciendo que las personas pierdan la conciencia de ahorro y la capacidad de amortiguar riesgos. Los tres juntos forman un ciclo cerrado: sin concentración es difícil crecer, sin disciplina no se puede acumular a largo plazo, sin flujo de efectivo se pierde la capacidad de elección, y finalmente, en decisiones que parecen ser propias, se agota el tiempo, la capacidad y la riqueza.
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Los jóvenes contemporáneos no están atrapados por una única opción de alto costo, sino que están siendo gradualmente debilitados por un mecanismo más oculto: Primero, se utiliza el entretenimiento fragmentado y las gratificaciones instantáneas para cortar la concentración, haciendo que las personas gasten el tiempo con mayor valor compuesto en estímulos breves; segundo, se destruye la disciplina con narrativas de enriquecimiento rápido y mitos de éxito instantáneo, haciendo que las personas subestimen la acumulación a largo plazo y las habilidades básicas, cayendo en un ciclo de búsqueda de resultados rápidos sin lograr nada; tercero, mediante diversas formas de financiamiento a plazos y consumos sin sensación, se va extrayendo lentamente el flujo de efectivo, haciendo que las personas pierdan la conciencia de ahorro y la capacidad de amortiguar riesgos. Los tres juntos forman un ciclo cerrado: sin concentración es difícil crecer, sin disciplina no se puede acumular a largo plazo, sin flujo de efectivo se pierde la capacidad de elección, y finalmente, en decisiones que parecen ser propias, se agota el tiempo, la capacidad y la riqueza.