Lo bueno de no tener límites, en esencia, es una forma de buena voluntad y paciencia en el intercambio, que finalmente solo logrará dos cosas: malcriar a las personas que no saben agradecer y agotarte hasta el cansancio. Amar demasiado, lo excesivo puede volverse en contra.
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Lo bueno de no tener límites, en esencia, es una forma de buena voluntad y paciencia en el intercambio, que finalmente solo logrará dos cosas: malcriar a las personas que no saben agradecer y agotarte hasta el cansancio. Amar demasiado, lo excesivo puede volverse en contra.