El acumulamiento en la vida, en esencia, consiste en completar cada día la tarea principal. Si una persona no puede mantener su tarea principal, es muy probable que su vida caiga en el caos. Sin embargo, muchas veces no logramos cumplir con la tarea principal, y la causa no es la capacidad, sino que estamos siendo interferidos por diversas tareas secundarias. En este mundo, solo unos pocos pueden completar firmemente su tarea principal cada día. La mayoría paga el precio por sus emociones positivas excesivas o por sus emociones negativas diarias. Las emociones en sí mismas tienen un costo, no son gratuitas. Por eso, todos los días necesitamos entrenar deliberadamente la capacidad de completar la tarea principal. En realidad, esta técnica es muy simple: renunciar al control y las demandas hacia los demás, renunciar a las expectativas y evaluaciones que otros tienen sobre nosotros, y centrarse únicamente en uno mismo. Si puedes lograr estos tres puntos, la eficiencia diaria aumentará significativamente con el tiempo, y aunque no se garantice crear milagros, sin duda se logrará un logro considerable. Por el contrario, si no puedes hacerlo, permanecerás atrapado en el pantano, difícil de salir.
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El acumulamiento en la vida, en esencia, consiste en completar cada día la tarea principal. Si una persona no puede mantener su tarea principal, es muy probable que su vida caiga en el caos. Sin embargo, muchas veces no logramos cumplir con la tarea principal, y la causa no es la capacidad, sino que estamos siendo interferidos por diversas tareas secundarias. En este mundo, solo unos pocos pueden completar firmemente su tarea principal cada día. La mayoría paga el precio por sus emociones positivas excesivas o por sus emociones negativas diarias. Las emociones en sí mismas tienen un costo, no son gratuitas. Por eso, todos los días necesitamos entrenar deliberadamente la capacidad de completar la tarea principal. En realidad, esta técnica es muy simple: renunciar al control y las demandas hacia los demás, renunciar a las expectativas y evaluaciones que otros tienen sobre nosotros, y centrarse únicamente en uno mismo. Si puedes lograr estos tres puntos, la eficiencia diaria aumentará significativamente con el tiempo, y aunque no se garantice crear milagros, sin duda se logrará un logro considerable. Por el contrario, si no puedes hacerlo, permanecerás atrapado en el pantano, difícil de salir.