La única forma de volverse más fuerte es acercarse infinitamente al cuello de botella. Cada vez estoy más convencido de una cosa: que una persona realmente empieza a volverse más fuerte no es volviéndose más dura, más esforzada, más tensa, sino estando dispuesto a acercarse infinitamente a su propio cuello de botella. Muchas personas piensan erróneamente que tener alta energía es un estado de euforia, pero luego descubrí que la verdadera energía estable y sostenible tiene como base la tranquilidad, la claridad y la ausencia de tirones. En el contexto del despertar espiritual, hay una frase que me gusta mucho: “Me gusta mucho tú, pero tú no eres tus pensamientos.” Cuando una persona ya no está atrapada por las emociones y los pensamientos, la energía realmente vuelve a uno mismo. La calma no significa que no haya problemas, sino que cuando aparece un problema, tu interior ya no colapsa — esa es una fuerza muy profunda.
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La única forma de volverse más fuerte es acercarse infinitamente al cuello de botella. Cada vez estoy más convencido de una cosa: que una persona realmente empieza a volverse más fuerte no es volviéndose más dura, más esforzada, más tensa, sino estando dispuesto a acercarse infinitamente a su propio cuello de botella. Muchas personas piensan erróneamente que tener alta energía es un estado de euforia, pero luego descubrí que la verdadera energía estable y sostenible tiene como base la tranquilidad, la claridad y la ausencia de tirones. En el contexto del despertar espiritual, hay una frase que me gusta mucho: “Me gusta mucho tú, pero tú no eres tus pensamientos.” Cuando una persona ya no está atrapada por las emociones y los pensamientos, la energía realmente vuelve a uno mismo. La calma no significa que no haya problemas, sino que cuando aparece un problema, tu interior ya no colapsa — esa es una fuerza muy profunda.