Swift añadirá un libro mayor blockchain para complementar la mensajería, permitiendo registros de transacciones en tiempo real sin reemplazar los sistemas bancarios.
La tokenización avanza más allá de los pilotos, ya que los bancos necesitan sistemas que muevan valor de forma continua a través de las fronteras, ya no solo datos.
La interoperabilidad es fundamental, con Swift aprovechando su red de 11,500 miembros para conectar libros mayores tokenizados a nivel global ahora en marcha.
En Sibos 2025, Swift y Standard Chartered delinearon pasos concretos hacia las finanzas tokenizadas durante una discusión pública. La sesión tuvo lugar en Sibos TV, con la participación de Thierry Chilosi, Director Comercial de Swift, y Michael Spiegel, de Standard Chartered. Explicaron por qué las instituciones ahora necesitan libros digitales interoperables y cómo Swift planea ampliar su infraestructura.
La discusión ocurrió durante Sibos 2025, la conferencia bancaria global anual de Swift. Según Swift, la organización está añadiendo un libro mayor basado en blockchain a su infraestructura existente.
Cabe destacar que más de 30 bancos globales ya participan en la configuración del diseño del libro mayor. Chilosi afirmó que el trabajo se centra en la colaboración, ya que la escala depende de sistemas compartidos. Sin embargo, Swift no planea reemplazar las redes existentes.
En cambio, el libro mayor complementará los sistemas de mensajería actuales. Registrará transacciones en tiempo real entre instituciones. También validará el orden de las transacciones y aplicará reglas acordadas mediante contratos inteligentes. Este enfoque preserva los flujos de trabajo existentes mientras apoya los activos tokenizados.
Durante la sesión, los ponentes dijeron que la tokenización ha superado las fases de prueba limitadas. Los bancos ahora buscan sistemas que muevan valor, no solo datos. En particular, los clientes esperan servicios que operen de forma continua, especialmente a través de las fronteras. La tokenización respalda estas necesidades mejorando la velocidad y coordinación de las transacciones.
Michael Spiegel afirmó que los activos digitales ahora se acercan al uso generalizado en entornos bancarios regulados. Sin embargo, la fragmentación sigue siendo un obstáculo clave. Existen múltiples redes tokenizadas, pero a menudo no logran conectarse. Como resultado, las instituciones tienen dificultades para escalar servicios tokenizados de manera consistente.
Swift busca abordar la fragmentación mediante la interoperabilidad. La organización ya conecta a más de 11,500 instituciones en más de 200 países. Por lo tanto, Swift ve la integración del libro mayor como una extensión de su rol existente.
El proyecto involucra bancos, empresas tecnológicas y bancos centrales. Juntos, los participantes definen modelos de liquidación, estándares de tokens y reglas de gobernanza. Según los ponentes, las decisiones de diseño compartidas permiten la coherencia transfronteriza. Este esfuerzo coordinado apoya los activos tokenizados sin promover ninguna red en particular.