La Reserva Federal acaba de dar un giro político que ha puesto a los mercados en alerta. El presidente de la Fed, Powell, dejó claro sin ambigüedades: no hay planes para nuevas subidas de tipos. Los tipos de interés permanecen por ahora en el rango del 3,5 al 3,75 por ciento.
Lo sorprendente de este desarrollo es la justificación. Mientras la inflación disminuye, Powell no atribuye esto a una demanda más fría, sino al efecto relajante de los aranceles. Una diferencia notable que refleja la mentalidad política de la Fed.
El ciclo de endurecimiento ha terminado: los mercados se preparan ahora para una nueva fase. Las bajadas de tipos serán cada vez más probables en los próximos meses, mientras que las subidas desaparecen del foco. Esta bomba de señales positivas impulsa a refugios tradicionales seguros como el oro a nuevos máximos históricos.
La esencia de esta bomba política: el enfoque se desplaza de la restricción a la relajación. Los inversores deberían reajustar sus carteras en consecuencia y aprovechar las oportunidades que se perfilan.
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Powell enciende la próxima bomba: Las subidas de tasas están descartadas
La Reserva Federal acaba de dar un giro político que ha puesto a los mercados en alerta. El presidente de la Fed, Powell, dejó claro sin ambigüedades: no hay planes para nuevas subidas de tipos. Los tipos de interés permanecen por ahora en el rango del 3,5 al 3,75 por ciento.
Lo sorprendente de este desarrollo es la justificación. Mientras la inflación disminuye, Powell no atribuye esto a una demanda más fría, sino al efecto relajante de los aranceles. Una diferencia notable que refleja la mentalidad política de la Fed.
El ciclo de endurecimiento ha terminado: los mercados se preparan ahora para una nueva fase. Las bajadas de tipos serán cada vez más probables en los próximos meses, mientras que las subidas desaparecen del foco. Esta bomba de señales positivas impulsa a refugios tradicionales seguros como el oro a nuevos máximos históricos.
La esencia de esta bomba política: el enfoque se desplaza de la restricción a la relajación. Los inversores deberían reajustar sus carteras en consecuencia y aprovechar las oportunidades que se perfilan.