La aparente tendencia estable de la caída de la inflación en el año pasado podría no continuar, según un nuevo análisis de dos economistas destacados. Adam Posen del Peterson Institute for International Economics y Peter R. Orszag de Lazard comparten una perspectiva más reciente de que el índice de precios al consumidor en Estados Unidos podría superar el 4% este año. Este escenario va en contra de las expectativas de los toros de Bitcoin, que confían en una estabilidad de precios continua gracias a la desinflación y a menores costos de endeudamiento por parte de la Reserva Federal (Fed).
La nueva alarma surge de varios factores que podrían superar los efectos positivos de la inteligencia artificial (IA) y la disminución natural de los costos relacionados con la vivienda. Entre estos se incluyen los aranceles de Trump, condiciones más estrictas en el mercado laboral y políticas monetarias flexibles que podrían elevar el costo de vida este año.
Los economistas advierten de una inflación elevada debido a aranceles y dinámicas del mercado laboral
La identificación de Posen y Orszag de una inflación más alta se basa en mecanismos económicos concretos. Primero, los aranceles aumentan directamente los costos de importación, que generalmente son trasladados a los consumidores por los importadores. Aunque en la primera etapa el impacto puede ser limitado debido a ajustes de precios retrasados, para mediados de 2026 estos ajustes deberían estar casi completos.
“En ese momento, la transmisión de costos impulsados por aranceles podría añadir 50 puntos base a la inflación general,” evalúan. Esto representa una preocupación seria para los gestores de activos que dependen de tasas más bajas.
El segundo factor es la posible deportación masiva de migrantes. Aunque esto es políticamente controvertido, el impacto económico es claro: la escasez de mano de obra en sectores que dependen de trabajadores migrantes impulsará los salarios al alza, actuando directamente como un motor inflacionario a través de presiones de demanda.
Condiciones monetarias y fiscales laxas aumentan el riesgo de inflación
La mayor preocupación es la combinación de políticas laxas tanto en el frente monetario como fiscal. Se espera que el déficit del gobierno de EE. UU. alcance o supere el 7% del PIB, un nivel significativamente elevado que refleja un compromiso de gasto mayor en comparación con el año pasado. Esto incluye un entorno de política monetaria flexible que respalda una mayor disponibilidad de crédito.
“El efecto combinado del gasto fiscal expansivo y las condiciones monetarias permisivas crea un terreno fértil para una inflación persistente incluso con mejoras estructurales en productividad,” según el análisis. Este escenario es particularmente desafiante para los inversores en criptomonedas que han posicionado sus carteras basándose en la suposición de una disinflación.
El aumento en los rendimientos del Tesoro aumenta las dificultades para los activos de riesgo
Las preocupaciones inflacionarias fortalecen los mercados de bonos globales. El rendimiento del Treasury a 10 años en EE. UU. alcanzó el 4.31% esta semana, su nivel más alto en cinco meses. Este aumento hace que los activos de riesgo, como las acciones y las criptomonedas, sean menos atractivos para los inversores que buscan retornos más seguros.
El propio Bitcoin mostró debilidad en el mercado, cayendo más del 4% hasta los $78,740 la semana pasada. Esta acción de precio refleja una mayor incertidumbre sobre la futura trayectoria de tasas de la Fed. Si la inflación realmente es más alta de lo esperado, la Fed estará limitada y no podrá recortar las tasas rápidamente ni de manera agresiva como esperan los participantes del mercado cripto.
Escenario de ajuste de política: el verdadero riesgo del mercado
Los analistas de Bitunix destacan una dinámica intrigante en la posición actual del mercado. El verdadero riesgo de política en este momento no es el recorte prematuro de tasas, sino la posibilidad de que la Fed permanezca cautelosa durante demasiado tiempo, incluso cuando las fuerzas de disinflación estructural (impulsadas por las ganancias de productividad de la IA) ya sean evidentes. Si esto sucede, podría conducir a una normalización abrupta y disruptiva de la política.
“Los mercados ya están empezando a valorar un escenario de ‘ajuste de política’ porque es más probable ahora que antes,” explica la narrativa. Esto ayuda a entender la volatilidad en los activos de riesgo y la hesitación de los toros de cripto en comprometerse con posiciones alcistas más agresivas.
Las ganancias de productividad no son suficientes para compensar
El contraargumento de los defensores de la disinflación se basa en mejoras continuas en productividad gracias a la IA y avances tecnológicos, así como en el arrastre natural en los costos de la vivienda. Esta tesis es válida en aislamiento, pero los estudios de Posen y Orszag muestran que las políticas laxas son lo suficientemente fuertes como para superar los efectos positivos del lado de la oferta.
“Creemos que la acomodación fiscal y monetaria será aún mayor que los desarrollos positivos del lado de la oferta que espera el consenso del mercado,” afirman. Esta evaluación fundamenta su proyección de inflación elevada.
Implicaciones para el mercado cripto y los inversores
Para los poseedores de Bitcoin y otros inversores en activos de riesgo, las implicaciones son significativas. Un escenario en el que la inflación sea más alta y la Fed sea más cautelosa no favorece a las criptomonedas. La relación histórica muestra que tasas reales más altas (tasas nominales menos inflación) crean vientos en contra para activos sin rendimiento como las criptomonedas.
La combinación de expectativas inflacionarias elevadas, mayores rendimientos del Treasury y la posibilidad de una cautela prolongada de la Fed configura un entorno desafiante. Los toros de Bitcoin que esperan apreciación de precios basada en la estrategia de disinflación deben readaptar sus suposiciones.
El mercado ya está valorando el panorama en evolución, y la acción de precio en las criptomonedas refleja esta incertidumbre macroeconómica. Quienes invierten en activos de riesgo deben estar atentos a los riesgos inflacionarios elevados y a sus implicaciones en la futura trayectoria de la política monetaria.
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La política expansiva impulsa el riesgo de inflación para Bitcoin y activos de riesgo en 2026
La aparente tendencia estable de la caída de la inflación en el año pasado podría no continuar, según un nuevo análisis de dos economistas destacados. Adam Posen del Peterson Institute for International Economics y Peter R. Orszag de Lazard comparten una perspectiva más reciente de que el índice de precios al consumidor en Estados Unidos podría superar el 4% este año. Este escenario va en contra de las expectativas de los toros de Bitcoin, que confían en una estabilidad de precios continua gracias a la desinflación y a menores costos de endeudamiento por parte de la Reserva Federal (Fed).
La nueva alarma surge de varios factores que podrían superar los efectos positivos de la inteligencia artificial (IA) y la disminución natural de los costos relacionados con la vivienda. Entre estos se incluyen los aranceles de Trump, condiciones más estrictas en el mercado laboral y políticas monetarias flexibles que podrían elevar el costo de vida este año.
Los economistas advierten de una inflación elevada debido a aranceles y dinámicas del mercado laboral
La identificación de Posen y Orszag de una inflación más alta se basa en mecanismos económicos concretos. Primero, los aranceles aumentan directamente los costos de importación, que generalmente son trasladados a los consumidores por los importadores. Aunque en la primera etapa el impacto puede ser limitado debido a ajustes de precios retrasados, para mediados de 2026 estos ajustes deberían estar casi completos.
“En ese momento, la transmisión de costos impulsados por aranceles podría añadir 50 puntos base a la inflación general,” evalúan. Esto representa una preocupación seria para los gestores de activos que dependen de tasas más bajas.
El segundo factor es la posible deportación masiva de migrantes. Aunque esto es políticamente controvertido, el impacto económico es claro: la escasez de mano de obra en sectores que dependen de trabajadores migrantes impulsará los salarios al alza, actuando directamente como un motor inflacionario a través de presiones de demanda.
Condiciones monetarias y fiscales laxas aumentan el riesgo de inflación
La mayor preocupación es la combinación de políticas laxas tanto en el frente monetario como fiscal. Se espera que el déficit del gobierno de EE. UU. alcance o supere el 7% del PIB, un nivel significativamente elevado que refleja un compromiso de gasto mayor en comparación con el año pasado. Esto incluye un entorno de política monetaria flexible que respalda una mayor disponibilidad de crédito.
“El efecto combinado del gasto fiscal expansivo y las condiciones monetarias permisivas crea un terreno fértil para una inflación persistente incluso con mejoras estructurales en productividad,” según el análisis. Este escenario es particularmente desafiante para los inversores en criptomonedas que han posicionado sus carteras basándose en la suposición de una disinflación.
El aumento en los rendimientos del Tesoro aumenta las dificultades para los activos de riesgo
Las preocupaciones inflacionarias fortalecen los mercados de bonos globales. El rendimiento del Treasury a 10 años en EE. UU. alcanzó el 4.31% esta semana, su nivel más alto en cinco meses. Este aumento hace que los activos de riesgo, como las acciones y las criptomonedas, sean menos atractivos para los inversores que buscan retornos más seguros.
El propio Bitcoin mostró debilidad en el mercado, cayendo más del 4% hasta los $78,740 la semana pasada. Esta acción de precio refleja una mayor incertidumbre sobre la futura trayectoria de tasas de la Fed. Si la inflación realmente es más alta de lo esperado, la Fed estará limitada y no podrá recortar las tasas rápidamente ni de manera agresiva como esperan los participantes del mercado cripto.
Escenario de ajuste de política: el verdadero riesgo del mercado
Los analistas de Bitunix destacan una dinámica intrigante en la posición actual del mercado. El verdadero riesgo de política en este momento no es el recorte prematuro de tasas, sino la posibilidad de que la Fed permanezca cautelosa durante demasiado tiempo, incluso cuando las fuerzas de disinflación estructural (impulsadas por las ganancias de productividad de la IA) ya sean evidentes. Si esto sucede, podría conducir a una normalización abrupta y disruptiva de la política.
“Los mercados ya están empezando a valorar un escenario de ‘ajuste de política’ porque es más probable ahora que antes,” explica la narrativa. Esto ayuda a entender la volatilidad en los activos de riesgo y la hesitación de los toros de cripto en comprometerse con posiciones alcistas más agresivas.
Las ganancias de productividad no son suficientes para compensar
El contraargumento de los defensores de la disinflación se basa en mejoras continuas en productividad gracias a la IA y avances tecnológicos, así como en el arrastre natural en los costos de la vivienda. Esta tesis es válida en aislamiento, pero los estudios de Posen y Orszag muestran que las políticas laxas son lo suficientemente fuertes como para superar los efectos positivos del lado de la oferta.
“Creemos que la acomodación fiscal y monetaria será aún mayor que los desarrollos positivos del lado de la oferta que espera el consenso del mercado,” afirman. Esta evaluación fundamenta su proyección de inflación elevada.
Implicaciones para el mercado cripto y los inversores
Para los poseedores de Bitcoin y otros inversores en activos de riesgo, las implicaciones son significativas. Un escenario en el que la inflación sea más alta y la Fed sea más cautelosa no favorece a las criptomonedas. La relación histórica muestra que tasas reales más altas (tasas nominales menos inflación) crean vientos en contra para activos sin rendimiento como las criptomonedas.
La combinación de expectativas inflacionarias elevadas, mayores rendimientos del Treasury y la posibilidad de una cautela prolongada de la Fed configura un entorno desafiante. Los toros de Bitcoin que esperan apreciación de precios basada en la estrategia de disinflación deben readaptar sus suposiciones.
El mercado ya está valorando el panorama en evolución, y la acción de precio en las criptomonedas refleja esta incertidumbre macroeconómica. Quienes invierten en activos de riesgo deben estar atentos a los riesgos inflacionarios elevados y a sus implicaciones en la futura trayectoria de la política monetaria.