En lo que va de 2025, el oro ha experimentado una trayectoria extraordinaria, acumulando rendimientos superiores al 50%, lo que representa uno de sus mejores desempeños en más de diez años. Este desempeño del metal precioso ha significado la validación de advertencias que Peter Schiff ha sostenido consistentemente sobre los riesgos de la depreciación monetaria y la expansión del endeudamiento global. La consolidación del oro como el activo más buscado por inversores preocupados por la estabilidad financiera refleja un cambio notable en las prioridades del mercado.
El oro bate récords en medio de preocupaciones monetarias globales
El rally del oro alcanzó su apogeo en octubre de 2025, tocando un máximo histórico cercano a los $4,400 por onza, antes de estabilizarse alrededor de los $4,000 por onza. Este movimiento fue catalizado por lo que analistas denominaron la “operación de devaluación”, un término que ganó viralidad entre inversores cada vez más ansiosos por la acumulación de deuda soberana, el debilitamiento del dólar estadounidense y la erosión del poder adquisitivo global. Las señales macroeconómicas se alinearon con los temores históricamente expresados por la comunidad de activos alternativos.
La fortaleza del oro contrastó marcadamente con otras expectativas del mercado. El metal precioso entregó rendimientos 8 veces superiores a los de bitcoin durante el mismo período, un resultado que pocos habrían predicho hace algunos años. Este giro en la preferencia de inversores por refugios seguros tradicionales marca un punto de inflexión importante en 2025.
Peter Schiff: el crítico de bitcoin que tenía razón sobre el oro
Peter Schiff, reconocido defensor del oro y crítico persistente de los activos digitales, ha visto confirmadas sus posiciones tras años de escepticismo respecto a bitcoin. Su insistencia en que el oro seguiría siendo el verdadero depósito de valor en momentos de crisis monetaria ha encontrado justificación en los números del mercado. Mientras muchos celebraban la adopción de criptomonedas, Schiff mantenía su advertencia sobre la importancia del metal precioso.
La vindicación de Schiff no se limita al desempeño relativo. Su narrativa sobre los peligros de la expansión crediticia y la debilidad del dólar se ha convertido en la preocupación central de inversores institucionales y particulares, elementos que explican directamente el apetito por oro en 2025.
La narrativa del mercado evoluciona entre refugios tradicionales y digitales
Lo paradójico es que el entorno macroeconómico que debería haber favorecido a bitcoin —la devaluación monetaria y la desconfianza en sistemas financieros centralizados— terminó beneficiando más al oro. Este resultado sugiere que los inversores, enfrentados a incertidumbre real, priorizaron la seguridad probada del metal precioso sobre las promesas de la moneda digital.
Peter Schiff ha aprovechado este momento para reafirmar que el oro mantiene su lugar insustituible como protección contra la inflación y la inestabilidad sistémica. La narrativa del mercado se ha reconfigurado: entre refugios seguros establecidos y alternativas emergentes, los números de 2025 han hablado con claridad, colocando al oro y a sus defensores como los principales ganadores del año.
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Las predicciones de Peter Schiff se validan: el oro cierra 2025 como ganador indiscutible
En lo que va de 2025, el oro ha experimentado una trayectoria extraordinaria, acumulando rendimientos superiores al 50%, lo que representa uno de sus mejores desempeños en más de diez años. Este desempeño del metal precioso ha significado la validación de advertencias que Peter Schiff ha sostenido consistentemente sobre los riesgos de la depreciación monetaria y la expansión del endeudamiento global. La consolidación del oro como el activo más buscado por inversores preocupados por la estabilidad financiera refleja un cambio notable en las prioridades del mercado.
El oro bate récords en medio de preocupaciones monetarias globales
El rally del oro alcanzó su apogeo en octubre de 2025, tocando un máximo histórico cercano a los $4,400 por onza, antes de estabilizarse alrededor de los $4,000 por onza. Este movimiento fue catalizado por lo que analistas denominaron la “operación de devaluación”, un término que ganó viralidad entre inversores cada vez más ansiosos por la acumulación de deuda soberana, el debilitamiento del dólar estadounidense y la erosión del poder adquisitivo global. Las señales macroeconómicas se alinearon con los temores históricamente expresados por la comunidad de activos alternativos.
La fortaleza del oro contrastó marcadamente con otras expectativas del mercado. El metal precioso entregó rendimientos 8 veces superiores a los de bitcoin durante el mismo período, un resultado que pocos habrían predicho hace algunos años. Este giro en la preferencia de inversores por refugios seguros tradicionales marca un punto de inflexión importante en 2025.
Peter Schiff: el crítico de bitcoin que tenía razón sobre el oro
Peter Schiff, reconocido defensor del oro y crítico persistente de los activos digitales, ha visto confirmadas sus posiciones tras años de escepticismo respecto a bitcoin. Su insistencia en que el oro seguiría siendo el verdadero depósito de valor en momentos de crisis monetaria ha encontrado justificación en los números del mercado. Mientras muchos celebraban la adopción de criptomonedas, Schiff mantenía su advertencia sobre la importancia del metal precioso.
La vindicación de Schiff no se limita al desempeño relativo. Su narrativa sobre los peligros de la expansión crediticia y la debilidad del dólar se ha convertido en la preocupación central de inversores institucionales y particulares, elementos que explican directamente el apetito por oro en 2025.
La narrativa del mercado evoluciona entre refugios tradicionales y digitales
Lo paradójico es que el entorno macroeconómico que debería haber favorecido a bitcoin —la devaluación monetaria y la desconfianza en sistemas financieros centralizados— terminó beneficiando más al oro. Este resultado sugiere que los inversores, enfrentados a incertidumbre real, priorizaron la seguridad probada del metal precioso sobre las promesas de la moneda digital.
Peter Schiff ha aprovechado este momento para reafirmar que el oro mantiene su lugar insustituible como protección contra la inflación y la inestabilidad sistémica. La narrativa del mercado se ha reconfigurado: entre refugios seguros establecidos y alternativas emergentes, los números de 2025 han hablado con claridad, colocando al oro y a sus defensores como los principales ganadores del año.