La lucha internacional contra el comercio petrolero ruso entra en una nueva fase. La semana pasada, las fuerzas navales francesas detuvieron un petrolero ruso en el Mar Mediterráneo, utilizado para transportar petróleo en violación de las restricciones internacionales. Este decomiso demuestra que el paquete de sanciones contra Rusia requiere una supervisión constante y una intervención activa por parte de los países occidentales.
Operación coordinada: de Gibraltar a Marsella
El decomiso ocurrió en aguas abiertas en la parte occidental del Mar Mediterráneo, entre las costas de España y Marruecos. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, confirmó que esta operación se llevó a cabo con el apoyo de los aliados y en estricta conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La policía marítima francesa precisó el papel del Reino Unido: el ministro de Defensa, Jhon Hili, informó que el lado británico proporcionó vigilancia y monitoreo. El buque HMS Dagger realizaba la vigilancia del petrolero «Grench» durante su paso por el Estrecho de Gibraltar.
Esta coordinación entre las armadas muestra el compromiso creciente de Occidente con el control del transporte de recursos energéticos desde Rusia.
Diecinueve paquetes de sanciones contra Rusia: adaptación de Moscú
La Unión Europea impuso diecinueve grandes paquetes de sanciones contra Rusia, sin embargo, Moscú demuestra una capacidad significativa para adaptarse. A pesar de las estrictas restricciones, Rusia continúa exportando millones de barriles de petróleo a países asiáticos, especialmente India y China, a menudo a precios reducidos. Esta resistencia obliga a Occidente a buscar nuevos mecanismos de control.
El petrolero decomisado partió de Murmansk, una ciudad en el norte de Rusia, que está bajo sanciones internacionales. Según la compañía LSEG, el buque navegaba bajo bandera de las Islas Comoras, un esquema típico para la flota en la sombra. Macron subrayó que Rusia utiliza banderas no autorizadas y crea estructuras ficticias para ocultar el origen real de las cargas.
Flota en la sombra: cómo Rusia evade las sanciones
La flota en la sombra es una red de buques operativamente independientes de la industria marítima occidental. Estos barcos transportan petróleo ruso, evitando los canales oficiales y enfrentándose al riesgo de decomiso. Precisamente, estas operaciones constituyen una parte significativa de las exportaciones energéticas rusas.
Macron vinculó directamente la actividad de la flota en la sombra con la financiación de la campaña militar rusa contra Ucrania. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, calificó el decomiso como una muestra de la determinación necesaria y propuso confiscar y vender el petróleo transportado por estos buques, destinando los ingresos a las necesidades de Ucrania.
Cooperación internacional contra las violaciones del régimen de sanciones
El caso fue remitido al fiscal de la ciudad de Marsella, especializado en derecho marítimo. La investigación incluye un cambio de rumbo del buque para continuar con la investigación y la verificación de documentos. Según TASS, la parte rusa indicó que no recibió notificación del decomiso. El consulado ruso en Marsella intenta determinar si hay ciudadanos rusos a bordo del petrolero.
La operación revela la creciente importancia de la cooperación internacional en la lucha contra eludir los paquetes de sanciones contra Rusia. Los países europeos y el Reino Unido muestran su disposición a actuar de manera coordinada para garantizar el cumplimiento de las medidas restrictivas, lo que puede servir como modelo para acciones similares en otras regiones.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Europa refuerza el control: nuevo paquete de sanciones contra Rusia y operación de la flota francesa
La lucha internacional contra el comercio petrolero ruso entra en una nueva fase. La semana pasada, las fuerzas navales francesas detuvieron un petrolero ruso en el Mar Mediterráneo, utilizado para transportar petróleo en violación de las restricciones internacionales. Este decomiso demuestra que el paquete de sanciones contra Rusia requiere una supervisión constante y una intervención activa por parte de los países occidentales.
Operación coordinada: de Gibraltar a Marsella
El decomiso ocurrió en aguas abiertas en la parte occidental del Mar Mediterráneo, entre las costas de España y Marruecos. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, confirmó que esta operación se llevó a cabo con el apoyo de los aliados y en estricta conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La policía marítima francesa precisó el papel del Reino Unido: el ministro de Defensa, Jhon Hili, informó que el lado británico proporcionó vigilancia y monitoreo. El buque HMS Dagger realizaba la vigilancia del petrolero «Grench» durante su paso por el Estrecho de Gibraltar.
Esta coordinación entre las armadas muestra el compromiso creciente de Occidente con el control del transporte de recursos energéticos desde Rusia.
Diecinueve paquetes de sanciones contra Rusia: adaptación de Moscú
La Unión Europea impuso diecinueve grandes paquetes de sanciones contra Rusia, sin embargo, Moscú demuestra una capacidad significativa para adaptarse. A pesar de las estrictas restricciones, Rusia continúa exportando millones de barriles de petróleo a países asiáticos, especialmente India y China, a menudo a precios reducidos. Esta resistencia obliga a Occidente a buscar nuevos mecanismos de control.
El petrolero decomisado partió de Murmansk, una ciudad en el norte de Rusia, que está bajo sanciones internacionales. Según la compañía LSEG, el buque navegaba bajo bandera de las Islas Comoras, un esquema típico para la flota en la sombra. Macron subrayó que Rusia utiliza banderas no autorizadas y crea estructuras ficticias para ocultar el origen real de las cargas.
Flota en la sombra: cómo Rusia evade las sanciones
La flota en la sombra es una red de buques operativamente independientes de la industria marítima occidental. Estos barcos transportan petróleo ruso, evitando los canales oficiales y enfrentándose al riesgo de decomiso. Precisamente, estas operaciones constituyen una parte significativa de las exportaciones energéticas rusas.
Macron vinculó directamente la actividad de la flota en la sombra con la financiación de la campaña militar rusa contra Ucrania. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, calificó el decomiso como una muestra de la determinación necesaria y propuso confiscar y vender el petróleo transportado por estos buques, destinando los ingresos a las necesidades de Ucrania.
Cooperación internacional contra las violaciones del régimen de sanciones
El caso fue remitido al fiscal de la ciudad de Marsella, especializado en derecho marítimo. La investigación incluye un cambio de rumbo del buque para continuar con la investigación y la verificación de documentos. Según TASS, la parte rusa indicó que no recibió notificación del decomiso. El consulado ruso en Marsella intenta determinar si hay ciudadanos rusos a bordo del petrolero.
La operación revela la creciente importancia de la cooperación internacional en la lucha contra eludir los paquetes de sanciones contra Rusia. Los países europeos y el Reino Unido muestran su disposición a actuar de manera coordinada para garantizar el cumplimiento de las medidas restrictivas, lo que puede servir como modelo para acciones similares en otras regiones.