El oro cayó más del 5% hasta aproximadamente $5,100 el viernes, ya que la toma de beneficios provocó una corrección más amplia en los metales preciosos. La caída siguió a un rally pronunciado que llevó el lingote a un máximo de $5,608 el jueves, dejando los precios aún en camino de una ganancia mensual del 17%, un sexto avance mensual consecutivo y el rendimiento más fuerte desde los años 80, impulsado por una mayor incertidumbre económica y geopolítica, junto con una debilidad sostenida del dólar estadounidense. Los riesgos geopolíticos permanecieron elevados después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva imponiendo aranceles a los bienes de países que suministran petróleo a Cuba, una medida que añade presión a México. Las tensiones también se intensificaron en Oriente Medio, con Trump instando a Irán a participar en conversaciones nucleares, mientras Teherán advirtió sobre represalias y prometió una respuesta rápida. En el ámbito de la política monetaria, Trump dijo que había nominado al exgobernador de la Fed Kevin Warsh como el próximo presidente de la Fed, poniendo fin a meses de especulaciones sobre el futuro liderazgo de la política monetaria de EE. UU.
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El oro cae por toma de beneficios tras una subida récord
El oro cayó más del 5% hasta aproximadamente $5,100 el viernes, ya que la toma de beneficios provocó una corrección más amplia en los metales preciosos. La caída siguió a un rally pronunciado que llevó el lingote a un máximo de $5,608 el jueves, dejando los precios aún en camino de una ganancia mensual del 17%, un sexto avance mensual consecutivo y el rendimiento más fuerte desde los años 80, impulsado por una mayor incertidumbre económica y geopolítica, junto con una debilidad sostenida del dólar estadounidense. Los riesgos geopolíticos permanecieron elevados después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva imponiendo aranceles a los bienes de países que suministran petróleo a Cuba, una medida que añade presión a México. Las tensiones también se intensificaron en Oriente Medio, con Trump instando a Irán a participar en conversaciones nucleares, mientras Teherán advirtió sobre represalias y prometió una respuesta rápida. En el ámbito de la política monetaria, Trump dijo que había nominado al exgobernador de la Fed Kevin Warsh como el próximo presidente de la Fed, poniendo fin a meses de especulaciones sobre el futuro liderazgo de la política monetaria de EE. UU.