En 2024, la reducción de la inflación al %2,7 había dado un respiro a los mercados. Sin embargo, nuevas investigaciones indican que la mejoría observada tras la tasa de inflación de 2023 podría no ser duradera. Adam Posen, presidente del Instituto Peterson, y Peter R. Orszag, CEO de la firma de consultoría de gestión global Lazard, advierten que este año podría ser un período difícil en términos de precios al consumidor. Según sus estudios, el costo de vida en EE. UU. podría superar el 4 %, y esta situación está a punto de sacudir seriamente las expectativas de los inversores en criptomonedas respecto a la caída de la inflación.
El precio de Bitcoin ya comienza a verse afectado por estas advertencias. Actualmente, BTC se negocia en torno a 87,920 dólares, habiendo perdido un 1,75 % en las últimas 24 horas. ¿Qué es esta presión inflacionaria que impactará profundamente en los mercados y de dónde proviene? La respuesta está oculta en las nuevas dinámicas económicas que surgieron tras la tasa de inflación de 2023.
Los expertos pronostican una inflación superior al 4 % en 2025
Según el análisis de Posen y Orszag, no hay viento a favor en este momento. Por un lado, la repercusión de las tarifas de Trump en los importadores y su transmisión a los consumidores finales. Por otro, la posible intensificación del mercado laboral y las deportaciones de inmigrantes, que podrían aumentar los costos de empleo. Además, los grandes gastos del gobierno y las condiciones financieras relajadas por parte del banco central también generan presiones inflacionarias.
La suma de estos factores podría eclipsar completamente las ganancias de productividad provenientes de la inteligencia artificial y el sector de la vivienda. Los investigadores señalan: “Para mediados de 2026, la mayor parte de la transición tarifaria habrá concluido, lo que podría añadir 50 puntos básicos a la inflación general”. Las deportaciones también pueden provocar escasez de mano de obra, elevando los salarios y desencadenando una inflación impulsada por la demanda.
De las tarifas al mercado laboral: Factores que elevan la inflación
Los analistas también advierten que el déficit presupuestario del gobierno, que podría alcanzar el 7 % del PIB, las expectativas de inflación no ancladas y la relajación de las condiciones financieras son riesgos potenciales. Creen que estos múltiples factores, especialmente la continua caída en la inflación de la vivienda y los aumentos de productividad por inteligencia artificial, prevalecerán. En otras palabras, la tendencia de mejoría tras la tasa de inflación de 2023 podría invertirse.
Desde la perspectiva del banco central, la situación se vuelve aún más compleja. La Reserva Federal no puede reducir agresivamente las tasas de interés en un entorno donde la inflación persiste. Mientras que muchos bancos de inversión predicen una reducción de 50-75 puntos básicos en las tasas este año, los toros de las criptomonedas esperaban una bajada de 100 puntos básicos o más. Esa expectativa ya no parece muy realista.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro suben y Bitcoin reacciona
Las preocupaciones inflacionarias también se reflejan en los bonos del Tesoro de EE. UU. Los rendimientos a 10 años alcanzaron a principios de semana su nivel más alto en cinco meses, llegando al 4,31 %. Este dato indica una nueva tensión en el mercado de bonos, que ya había estabilizado tras la tasa de inflación de 2023. Los estudios sobre los bonos en Japón también resaltan estas presiones globales.
Las criptomonedas y otros activos de riesgo han estado bajo presión en este período. A medida que los rendimientos de los bonos suben, las opciones de inversión sin riesgo se vuelven más atractivas. Como resultado, Bitcoin ha perdido casi un 4 % esta semana, situándose cerca de los 90,000 dólares. El interés en la inversión en criptomonedas parece haberse debilitado frente a este aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro.
Intervención de la Fed y expectativas del mercado
Los estrategas de JPMorgan señalan que la debilidad del dólar se debe a movimientos y sensibilidades a corto plazo, y que a medida que la economía estadounidense se fortalezca, la moneda ganará estabilidad. Dado que los mercados no ven en la caída actual del dólar un cambio macroeconómico duradero, Bitcoin se ha convertido más en un activo de riesgo sensible a la liquidez que en una protección confiable contra el dólar. El oro y los mercados emergentes se perfilan como los instrumentos preferidos para diversificar en dólares.
De 2023 a 2025: La transformación de las expectativas de inflación
Desde la tasa de inflación de 2023, los mercados han experimentado una trayectoria volátil. La reducción al %2,7 para finales de 2024 parecía prometedora. Sin embargo, la advertencia de Posen y Orszag indica que esta optimismo podría ser prematuro. Los inversores en criptomonedas esperaban una caída de la inflación y futuros recortes agresivos de la Fed. Pero las nuevas investigaciones sugieren que este escenario podría no cumplirse. Las presiones provenientes de los costos laborales, las tarifas y el gasto gubernamental parecen estar listas para desilusionar las esperanzas de los toros de Bitcoin. Los mercados deben replantearse sus expectativas para 2025.
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Después de la tasa de inflación de 2023, una nueva alarma en 2025: Las presiones de precios preocupan a los inversores en Bitcoin
En 2024, la reducción de la inflación al %2,7 había dado un respiro a los mercados. Sin embargo, nuevas investigaciones indican que la mejoría observada tras la tasa de inflación de 2023 podría no ser duradera. Adam Posen, presidente del Instituto Peterson, y Peter R. Orszag, CEO de la firma de consultoría de gestión global Lazard, advierten que este año podría ser un período difícil en términos de precios al consumidor. Según sus estudios, el costo de vida en EE. UU. podría superar el 4 %, y esta situación está a punto de sacudir seriamente las expectativas de los inversores en criptomonedas respecto a la caída de la inflación.
El precio de Bitcoin ya comienza a verse afectado por estas advertencias. Actualmente, BTC se negocia en torno a 87,920 dólares, habiendo perdido un 1,75 % en las últimas 24 horas. ¿Qué es esta presión inflacionaria que impactará profundamente en los mercados y de dónde proviene? La respuesta está oculta en las nuevas dinámicas económicas que surgieron tras la tasa de inflación de 2023.
Los expertos pronostican una inflación superior al 4 % en 2025
Según el análisis de Posen y Orszag, no hay viento a favor en este momento. Por un lado, la repercusión de las tarifas de Trump en los importadores y su transmisión a los consumidores finales. Por otro, la posible intensificación del mercado laboral y las deportaciones de inmigrantes, que podrían aumentar los costos de empleo. Además, los grandes gastos del gobierno y las condiciones financieras relajadas por parte del banco central también generan presiones inflacionarias.
La suma de estos factores podría eclipsar completamente las ganancias de productividad provenientes de la inteligencia artificial y el sector de la vivienda. Los investigadores señalan: “Para mediados de 2026, la mayor parte de la transición tarifaria habrá concluido, lo que podría añadir 50 puntos básicos a la inflación general”. Las deportaciones también pueden provocar escasez de mano de obra, elevando los salarios y desencadenando una inflación impulsada por la demanda.
De las tarifas al mercado laboral: Factores que elevan la inflación
Los analistas también advierten que el déficit presupuestario del gobierno, que podría alcanzar el 7 % del PIB, las expectativas de inflación no ancladas y la relajación de las condiciones financieras son riesgos potenciales. Creen que estos múltiples factores, especialmente la continua caída en la inflación de la vivienda y los aumentos de productividad por inteligencia artificial, prevalecerán. En otras palabras, la tendencia de mejoría tras la tasa de inflación de 2023 podría invertirse.
Desde la perspectiva del banco central, la situación se vuelve aún más compleja. La Reserva Federal no puede reducir agresivamente las tasas de interés en un entorno donde la inflación persiste. Mientras que muchos bancos de inversión predicen una reducción de 50-75 puntos básicos en las tasas este año, los toros de las criptomonedas esperaban una bajada de 100 puntos básicos o más. Esa expectativa ya no parece muy realista.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro suben y Bitcoin reacciona
Las preocupaciones inflacionarias también se reflejan en los bonos del Tesoro de EE. UU. Los rendimientos a 10 años alcanzaron a principios de semana su nivel más alto en cinco meses, llegando al 4,31 %. Este dato indica una nueva tensión en el mercado de bonos, que ya había estabilizado tras la tasa de inflación de 2023. Los estudios sobre los bonos en Japón también resaltan estas presiones globales.
Las criptomonedas y otros activos de riesgo han estado bajo presión en este período. A medida que los rendimientos de los bonos suben, las opciones de inversión sin riesgo se vuelven más atractivas. Como resultado, Bitcoin ha perdido casi un 4 % esta semana, situándose cerca de los 90,000 dólares. El interés en la inversión en criptomonedas parece haberse debilitado frente a este aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro.
Intervención de la Fed y expectativas del mercado
Los estrategas de JPMorgan señalan que la debilidad del dólar se debe a movimientos y sensibilidades a corto plazo, y que a medida que la economía estadounidense se fortalezca, la moneda ganará estabilidad. Dado que los mercados no ven en la caída actual del dólar un cambio macroeconómico duradero, Bitcoin se ha convertido más en un activo de riesgo sensible a la liquidez que en una protección confiable contra el dólar. El oro y los mercados emergentes se perfilan como los instrumentos preferidos para diversificar en dólares.
De 2023 a 2025: La transformación de las expectativas de inflación
Desde la tasa de inflación de 2023, los mercados han experimentado una trayectoria volátil. La reducción al %2,7 para finales de 2024 parecía prometedora. Sin embargo, la advertencia de Posen y Orszag indica que esta optimismo podría ser prematuro. Los inversores en criptomonedas esperaban una caída de la inflación y futuros recortes agresivos de la Fed. Pero las nuevas investigaciones sugieren que este escenario podría no cumplirse. Las presiones provenientes de los costos laborales, las tarifas y el gasto gubernamental parecen estar listas para desilusionar las esperanzas de los toros de Bitcoin. Los mercados deben replantearse sus expectativas para 2025.