A principios de 2026, los mercados financieros están atravesando un punto de inflexión importante. El informe “In Gold We Trust” de Incrementum sugiere que el mercado alcista en los precios del oro y la plata refleja no solo fluctuaciones en los mercados de commodities, sino una reconstrucción del sistema financiero global en su totalidad. En particular, hacia 2030, la presencia de la plata y Bitcoin está aumentando rápidamente.
Detrás de la predicción destacada en el informe de que el oro podría alcanzar los 8,900 dólares a finales de 2030, hay un caos en el orden financiero mundial y cambios en el comportamiento de los inversores. En este proceso, la plata, como representante del rendimiento del oro, tiene potencial de subida superior a la del oro.
La reconstrucción del sistema financiero y el papel emergente de la plata y el oro
La economía mundial está en transición desde un sistema dolarizado que ha durado desde los años 90 hacia un sistema multipolar de monedas. Como indica el concepto de “Bretton Woods III” propuesto por Zoltan Pozsar, los activos físicos como el oro y la plata están recuperando su papel como anclas en las transacciones internacionales.
En este contexto, la plata está empezando a tener un doble valor: por un lado, como reserva de valor similar al oro, y por otro, por su valor real derivado de la demanda industrial. En los últimos cinco años, el precio del oro ha subido un 92%, mientras que la plata tiene potencial de crecimiento adicional. Históricamente, en mercados alcistas, la plata tiende a mostrar movimientos de más del doble en comparación con el oro, lo que la convierte en una oportunidad de inversión para 2030.
La compra masiva de bancos centrales sostiene la demanda de plata y oro
Desde la congelación de las reservas extranjeras de Rusia en 2022, las compras de oro por parte de bancos centrales han aumentado aceleradamente. En los últimos tres años, han comprado más de 1,000 toneladas anuales, tendencia que se espera continúe hasta 2030.
Es importante destacar la situación en Asia, especialmente en China. Según estimaciones de Goldman Sachs, el Banco Popular de China continuará comprando alrededor de 40 toneladas de oro mensualmente, alcanzando cerca de 500 toneladas anuales. Esto representa aproximadamente la mitad de la demanda total de los bancos centrales. Por otro lado, el interés de los inversores institucionales en la plata también está creciendo rápidamente, y cuánto subirá su precio hacia 2030 dependerá de esta demanda institucional.
La proporción de oro en las reservas extranjeras alcanzó el 22% en 2024, su nivel más alto desde 1997. Sin embargo, comparado con el pico del 70% en 1980, aún hay margen para un aumento significativo. El mercado de oro y plata, incluyendo el rendimiento del oro, podría seguir una trayectoria de recuperación similar.
Análisis de escenarios hasta 2030: ¿hacia dónde van los precios de la plata y el oro?
Basándonos en las predicciones del modelo de 2020 de Incrementum, se consideran dos escenarios principales.
En el escenario base, se estima que el precio del oro llegará a unos 4,800 dólares para finales de 2030. En un escenario inflacionista, podría alcanzar los 8,900 dólares. Los precios actuales ya superan el objetivo a medio plazo del escenario base, lo que indica una mayor probabilidad de que los riesgos inflacionarios se materialicen.
En cuanto a la plata, los datos históricos muestran que suele experimentar mayores multiplicadores de subida que el oro. Durante la stagflación de los años 70, la tasa de crecimiento anual compuesta de la plata fue del 33%, y en un entorno de stagflación actual, se puede esperar un rendimiento igual o superior.
Para la estrategia de inversión hacia 2030, es probable que la plata suba más rápidamente que el oro. Esto se debe a que la demanda industrial (energías renovables, dispositivos médicos, etc.) está creciendo, y la plata no solo funciona como reserva de valor, sino que también tiene una demanda real respaldada.
Nueva estrategia de asignación de activos: potencial de la plata y el rendimiento del oro
La tradicional “cartera 60/40” (60% en acciones, 40% en bonos) ya no se ajusta al entorno de inversión actual. La propuesta de Incrementum para una nueva asignación es la siguiente:
Acciones: 45%
Bonos: 15%
Oro como activo seguro: 15%
Rendimiento del oro (plata, acciones mineras, commodities): 10%
Commodities: 10%
Bitcoin: 5%
El cambio más importante en esta asignación es la inclusión explícita de la plata y otros activos de rendimiento del oro. La plata, en el actual mercado alcista dominado por el oro, puede actuar como un “relevo” con potencial de seguir subiendo.
Invertir en plata antes de 2030 para obtener retornos superiores a simplemente poseer oro es una estrategia racional. Especialmente, dado que la entrada de inversores institucionales aún es limitada, el potencial de subida de la plata es muy alto para los inversores individuales.
El contexto macroeconómico respalda el optimismo en plata y oro
Las políticas del gobierno de Trump en 2025 han cambiado radicalmente el entorno de demanda de plata y oro. El déficit fiscal excesivo en EE. UU., la política de debilitamiento del dólar y las nuevas políticas proteccionistas y arancelarias generan presiones inflacionarias y de debilitamiento del dólar.
El interés en la deuda pública estadounidense ya supera los 1 billón de dólares en intereses anuales, superando el presupuesto de defensa. Esto acelera la demanda de activos que no dependen de la confianza en el crédito estatal, como el oro y la plata.
Por otro lado, en Europa, incluyendo Alemania, se están produciendo cambios en las políticas fiscales. El aumento del gasto en defensa y un gran programa de financiamiento de deuda de 5,000 mil millones de euros aumentan las presiones inflacionarias y la incertidumbre monetaria en la eurozona.
Este entorno global de inflación es el mejor soporte para que los precios de la plata suban hacia 2030.
Factores de riesgo potenciales y escenarios de ajuste
Aunque la tendencia alcista a medio y largo plazo está establecida, no se pueden ignorar riesgos de corrección a corto plazo. Los principales riesgos señalados en el informe son:
Cambio brusco en la demanda de los bancos centrales: posible reducción inesperada en las compras trimestrales actuales de 250 toneladas
Disminución del premium geopolítico: resolución inesperada de conflictos en Ucrania, Oriente Medio o la guerra comercial EE. UU.-China
Resiliencia de la economía estadounidense: si la economía se mantiene fuerte, la Fed podría endurecer las tasas
Rebote del dólar: desde niveles de sobreventa, una rápida recuperación
A corto plazo, también se contempla una caída del precio del oro hasta unos 2,800 dólares. Sin embargo, esto sería parte de un proceso de corrección dentro de una tendencia alcista a largo plazo, sin poner en riesgo la tendencia general hacia 2030.
Complementariedad entre plata, oro y Bitcoin
Curiosamente, se espera que la subida de la plata y la de Bitcoin ocurran en paralelo. Para 2030, Bitcoin podría alcanzar unos 900,000 dólares, equivalente al 50% de la capitalización de mercado del oro.
Mientras el oro ofrece “estabilidad defensiva”, la plata proporciona mayor crecimiento, y Bitcoin aporta independencia geopolítica. Juntos, estos activos con diferentes funciones están formando un portafolio que será la base de la próxima era de inversiones: “Oro para estabilidad, Bitcoin para convexidad”.
Conclusión: hacia una era de precios de plata y reestructuración financiera
El entorno de inversión hacia 2030 no solo refleja fluctuaciones en los commodities, sino una reconstrucción del orden financiero mundial. La plata puede convertirse en un verdadero cambio de juego en el proceso en que el oro vuelve a la corriente principal.
El oro recupera su función de “estabilizador de cartera”, mientras que la plata se posiciona como “fuente de crecimiento agresivo”. Hasta 2030, en un contexto donde la confianza en los activos tradicionales (como los bonos) se deteriora, el oro y la plata ofrecen una oportunidad única para recuperar su estatus como “activos de liquidación supranacionales”.
En el entorno financiero actual, la subida de la plata y la preparación para 2030 parecen ser una consecuencia inevitable del caos político y económico que se avecina.
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Aumento del precio del plata hacia 2030—Las estrategias de inversión en la era de la reestructuración financiera dibujan el futuro
A principios de 2026, los mercados financieros están atravesando un punto de inflexión importante. El informe “In Gold We Trust” de Incrementum sugiere que el mercado alcista en los precios del oro y la plata refleja no solo fluctuaciones en los mercados de commodities, sino una reconstrucción del sistema financiero global en su totalidad. En particular, hacia 2030, la presencia de la plata y Bitcoin está aumentando rápidamente.
Detrás de la predicción destacada en el informe de que el oro podría alcanzar los 8,900 dólares a finales de 2030, hay un caos en el orden financiero mundial y cambios en el comportamiento de los inversores. En este proceso, la plata, como representante del rendimiento del oro, tiene potencial de subida superior a la del oro.
La reconstrucción del sistema financiero y el papel emergente de la plata y el oro
La economía mundial está en transición desde un sistema dolarizado que ha durado desde los años 90 hacia un sistema multipolar de monedas. Como indica el concepto de “Bretton Woods III” propuesto por Zoltan Pozsar, los activos físicos como el oro y la plata están recuperando su papel como anclas en las transacciones internacionales.
En este contexto, la plata está empezando a tener un doble valor: por un lado, como reserva de valor similar al oro, y por otro, por su valor real derivado de la demanda industrial. En los últimos cinco años, el precio del oro ha subido un 92%, mientras que la plata tiene potencial de crecimiento adicional. Históricamente, en mercados alcistas, la plata tiende a mostrar movimientos de más del doble en comparación con el oro, lo que la convierte en una oportunidad de inversión para 2030.
La compra masiva de bancos centrales sostiene la demanda de plata y oro
Desde la congelación de las reservas extranjeras de Rusia en 2022, las compras de oro por parte de bancos centrales han aumentado aceleradamente. En los últimos tres años, han comprado más de 1,000 toneladas anuales, tendencia que se espera continúe hasta 2030.
Es importante destacar la situación en Asia, especialmente en China. Según estimaciones de Goldman Sachs, el Banco Popular de China continuará comprando alrededor de 40 toneladas de oro mensualmente, alcanzando cerca de 500 toneladas anuales. Esto representa aproximadamente la mitad de la demanda total de los bancos centrales. Por otro lado, el interés de los inversores institucionales en la plata también está creciendo rápidamente, y cuánto subirá su precio hacia 2030 dependerá de esta demanda institucional.
La proporción de oro en las reservas extranjeras alcanzó el 22% en 2024, su nivel más alto desde 1997. Sin embargo, comparado con el pico del 70% en 1980, aún hay margen para un aumento significativo. El mercado de oro y plata, incluyendo el rendimiento del oro, podría seguir una trayectoria de recuperación similar.
Análisis de escenarios hasta 2030: ¿hacia dónde van los precios de la plata y el oro?
Basándonos en las predicciones del modelo de 2020 de Incrementum, se consideran dos escenarios principales.
En el escenario base, se estima que el precio del oro llegará a unos 4,800 dólares para finales de 2030. En un escenario inflacionista, podría alcanzar los 8,900 dólares. Los precios actuales ya superan el objetivo a medio plazo del escenario base, lo que indica una mayor probabilidad de que los riesgos inflacionarios se materialicen.
En cuanto a la plata, los datos históricos muestran que suele experimentar mayores multiplicadores de subida que el oro. Durante la stagflación de los años 70, la tasa de crecimiento anual compuesta de la plata fue del 33%, y en un entorno de stagflación actual, se puede esperar un rendimiento igual o superior.
Para la estrategia de inversión hacia 2030, es probable que la plata suba más rápidamente que el oro. Esto se debe a que la demanda industrial (energías renovables, dispositivos médicos, etc.) está creciendo, y la plata no solo funciona como reserva de valor, sino que también tiene una demanda real respaldada.
Nueva estrategia de asignación de activos: potencial de la plata y el rendimiento del oro
La tradicional “cartera 60/40” (60% en acciones, 40% en bonos) ya no se ajusta al entorno de inversión actual. La propuesta de Incrementum para una nueva asignación es la siguiente:
El cambio más importante en esta asignación es la inclusión explícita de la plata y otros activos de rendimiento del oro. La plata, en el actual mercado alcista dominado por el oro, puede actuar como un “relevo” con potencial de seguir subiendo.
Invertir en plata antes de 2030 para obtener retornos superiores a simplemente poseer oro es una estrategia racional. Especialmente, dado que la entrada de inversores institucionales aún es limitada, el potencial de subida de la plata es muy alto para los inversores individuales.
El contexto macroeconómico respalda el optimismo en plata y oro
Las políticas del gobierno de Trump en 2025 han cambiado radicalmente el entorno de demanda de plata y oro. El déficit fiscal excesivo en EE. UU., la política de debilitamiento del dólar y las nuevas políticas proteccionistas y arancelarias generan presiones inflacionarias y de debilitamiento del dólar.
El interés en la deuda pública estadounidense ya supera los 1 billón de dólares en intereses anuales, superando el presupuesto de defensa. Esto acelera la demanda de activos que no dependen de la confianza en el crédito estatal, como el oro y la plata.
Por otro lado, en Europa, incluyendo Alemania, se están produciendo cambios en las políticas fiscales. El aumento del gasto en defensa y un gran programa de financiamiento de deuda de 5,000 mil millones de euros aumentan las presiones inflacionarias y la incertidumbre monetaria en la eurozona.
Este entorno global de inflación es el mejor soporte para que los precios de la plata suban hacia 2030.
Factores de riesgo potenciales y escenarios de ajuste
Aunque la tendencia alcista a medio y largo plazo está establecida, no se pueden ignorar riesgos de corrección a corto plazo. Los principales riesgos señalados en el informe son:
A corto plazo, también se contempla una caída del precio del oro hasta unos 2,800 dólares. Sin embargo, esto sería parte de un proceso de corrección dentro de una tendencia alcista a largo plazo, sin poner en riesgo la tendencia general hacia 2030.
Complementariedad entre plata, oro y Bitcoin
Curiosamente, se espera que la subida de la plata y la de Bitcoin ocurran en paralelo. Para 2030, Bitcoin podría alcanzar unos 900,000 dólares, equivalente al 50% de la capitalización de mercado del oro.
Mientras el oro ofrece “estabilidad defensiva”, la plata proporciona mayor crecimiento, y Bitcoin aporta independencia geopolítica. Juntos, estos activos con diferentes funciones están formando un portafolio que será la base de la próxima era de inversiones: “Oro para estabilidad, Bitcoin para convexidad”.
Conclusión: hacia una era de precios de plata y reestructuración financiera
El entorno de inversión hacia 2030 no solo refleja fluctuaciones en los commodities, sino una reconstrucción del orden financiero mundial. La plata puede convertirse en un verdadero cambio de juego en el proceso en que el oro vuelve a la corriente principal.
El oro recupera su función de “estabilizador de cartera”, mientras que la plata se posiciona como “fuente de crecimiento agresivo”. Hasta 2030, en un contexto donde la confianza en los activos tradicionales (como los bonos) se deteriora, el oro y la plata ofrecen una oportunidad única para recuperar su estatus como “activos de liquidación supranacionales”.
En el entorno financiero actual, la subida de la plata y la preparación para 2030 parecen ser una consecuencia inevitable del caos político y económico que se avecina.