¿Alguna vez has experimentado una situación extraña como esta: una acción en pocas semanas se duplica en valor, el volumen de negociación se dispara, pero cuando quieres entrar, encuentras que la compra y venta están bloqueadas, y el financiamiento y las operaciones con margen se cierran de repente? Esto suele significar que has encontrado un stock en proceso de disposición.
Disponer de acciones no es algo nuevo; a finales de 2023, la Bolsa de Taiwán empezó a incluir en la lista de disposición a más de 10 acciones como Evergrande, Lishan, Hongguang, entre otras. Pero muchos inversores todavía no están familiarizados con este sistema, e incluso no saben por qué las acciones que compraron de repente quedan “enjauladas”. Este artículo abordará desde una perspectiva práctica las tres preguntas más importantes.
Primera duda: ¿Por qué se dispone de una acción?
La disposición de acciones es, en esencia, un mecanismo de supervisión de la Bolsa de Taiwán para fenómenos de negociación anómalos. Cuando una acción presenta movimientos extremos en un período determinado, la bolsa va escalando gradualmente las medidas de control.
Concretamente, el proceso se divide en tres fases:
Primera fase: Acción de advertencia. Cuando una acción sube más del 100% en 30 días hábiles, o su rotación diaria supera el 10%, o en los últimos 6 días el volumen de negociación se dispara, esa acción será marcada como de advertencia. Pero en esta fase no hay restricciones en la negociación; la compra y venta siguen siendo libres.
Segunda fase: Acción de advertencia severa. Si la acción continúa mostrando un comportamiento anómalo, se escala a acción de advertencia severa.
Tercera fase: Disposición de la acción. Cuando en 3 a 5 días hábiles consecutivos se cumplen repetidamente los criterios de advertencia o se cumplen directamente las condiciones de advertencia severa, la bolsa la incluirá oficialmente en la lista de disposición. En ese momento, se activan las restricciones en la negociación.
En resumen, una acción en disposición es una “penalización por exceso de especulación”. El objetivo de la bolsa es claro: reducir la volatilidad excesiva elevando las dificultades para comprar y vender, para enfriar la especulación desmedida.
Segunda duda: ¿Se puede comprar y vender una acción en disposición? ¿Qué tan estrictas son las restricciones?
La respuesta es: sí, se puede comprar y vender, pero con limitaciones.
Las acciones en disposición se dividen en dos niveles según la gravedad, con diferentes grados de restricción.
Disposición de nivel uno: La acción solo puede negociarse cada 5 minutos, reduciendo significativamente la frecuencia de operaciones. Además, si una sola operación supera las 10 acciones o el total acumulado alcanza las 30, se debe usar la “transacción de depósito en cuenta” — en pocas palabras, pagar por adelantado en su totalidad, bloqueando el monto correspondiente, y ya no se puede pagar con T+2. También se cierran las operaciones con margen y préstamo de valores.
Disposición de nivel dos: Si las medidas del nivel uno no logran frenar la comportamiento anómalo, la acción pasa a nivel dos. Aquí, el intervalo de negociación se extiende a 20 minutos, y todas las operaciones deben usar la transacción de depósito en cuenta, lo que deteriora aún más la liquidez. En la práctica, muchos inversores notan que en esta fase el volumen de negociación se reduce rápidamente, y a menudo las órdenes quedan sin ser ejecutadas.
El período de disposición suele ser de 10 días hábiles, pero hay una excepción: si en ese día el volumen de operaciones de cancelación supera el 60% del volumen total, el período se extiende a 12 días hábiles.
Comparando con la negociación de acciones normales, la diferencia es clara: las acciones normales se negocian en cualquier momento, con pago en T+2, y permiten financiamiento y operaciones con margen; en cambio, las acciones en disposición requieren esperar, pagar por adelantado y no permiten margen. Por eso, a las acciones en disposición a menudo se les llama en broma “acciones en la cárcel”.
Tercera duda: ¿Las acciones en disposición subirán todavía? ¿Tienen valor de inversión?
Esta es la pregunta más práctica. La respuesta es: depende de la situación.
Los casos históricos ofrecen dos ejemplos completamente diferentes. En junio de 2021, 威鋒電子 (6756) fue incluida en la lista de disposición, e incluso pasó de nivel uno a nivel dos, pero su precio subió un 24% durante todo el período de disposición, logrando finalmente salir del proceso con éxito. En cambio, 陽明 (2609), aunque también fue incluido por su gran subida, posteriormente sufrió una caída significativa y fue re-dispuesto, permaneciendo en una tendencia bajista a largo plazo.
¿Por qué hay esta diferencia?
La razón principal es que las acciones que entran en disposición suelen ser en su mayoría acciones en auge. Durante la disposición, debido a las restricciones en la negociación, los fondos están más estables, y la menor liquidez hace que los movimientos de los grandes inversores sean más fáciles de seguir. Si la situación fundamental de la empresa no empeora, tras la disposición puede haber una nueva subida. Pero, por otro lado, si en ese período hay fuerzas de venta en corto o el mercado en general cae, será difícil para los inversores cortar pérdidas a tiempo.
¿Cómo determinar si vale la pena comprar una acción en disposición?
Se recomienda analizar desde dos dimensiones:
Dimensión fundamental: ¿El negocio principal sigue siendo competitivo? ¿Los estados financieros son saludables? ¿Las tendencias de ingresos y beneficios son estables? La disposición refleja solo anomalías en la negociación, no problemas en la empresa en sí. Si tras un análisis sólido confirmas que la empresa sigue siendo buena, la disposición puede ser una oportunidad de entrada.
Dimensión de fondos: Como las acciones en disposición no permiten financiamiento ni margen, los movimientos de los fondos principales son más “limpios” y fáciles de identificar. Se puede observar en transacciones a gran escala, entradas y salidas de fondos institucionales, etc. Además, si la acción empieza a caer mucho o a mantenerse lateral durante la disposición, hay que ser cauteloso.
Un consejo adicional: antes de entrar, verifica si la valoración del precio es razonable. Si el precio actual está en mínimos históricos o en un rango de valoración relativamente bajo, aprovechar la baja por la menor liquidez durante la disposición puede ser una estrategia. Esperar a que se levanten las restricciones y que el precio rebote puede ser una opción viable.
¿Las acciones en disposición son aptas para mantener a largo plazo?
Depende de tres factores:
La solidez de los fundamentos de la empresa. Las acciones en disposición suelen ser más riesgosas, y las anomalías en la negociación pueden reflejar problemas en la gestión. Antes de mantenerlas a largo plazo, hay que asegurarse de que la empresa no tenga riesgos ocultos.
El entorno del mercado. Si el mercado en general está en tendencia alcista y la economía es favorable, mantener acciones en disposición puede ser menos arriesgado; si no, mejor evitarlas.
Tu perfil de riesgo. Los inversores a corto plazo, que no pueden hacer operaciones intradía, pueden verse perjudicados por las restricciones, pero los inversores a largo plazo, que no se ven afectados por retrasos en la negociación, pueden tolerar mejor la situación. La influencia de las acciones en disposición varía según el tipo de inversor.
En resumen: las acciones en disposición son solo un estado temporal de negociación, no una etiqueta de calidad de la empresa. Si confías en que la empresa tendrá buen desempeño en el futuro, no debes preocuparte demasiado por las restricciones temporales. Pero si eres inversor a corto plazo o tienes baja tolerancia al riesgo, lo mejor es mantenerse alejado de las acciones en disposición.
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Guía completa sobre la disposición de acciones: desde las reglas hasta la práctica, las tres principales cuestiones que los inversores deben conocer
¿Alguna vez has experimentado una situación extraña como esta: una acción en pocas semanas se duplica en valor, el volumen de negociación se dispara, pero cuando quieres entrar, encuentras que la compra y venta están bloqueadas, y el financiamiento y las operaciones con margen se cierran de repente? Esto suele significar que has encontrado un stock en proceso de disposición.
Disponer de acciones no es algo nuevo; a finales de 2023, la Bolsa de Taiwán empezó a incluir en la lista de disposición a más de 10 acciones como Evergrande, Lishan, Hongguang, entre otras. Pero muchos inversores todavía no están familiarizados con este sistema, e incluso no saben por qué las acciones que compraron de repente quedan “enjauladas”. Este artículo abordará desde una perspectiva práctica las tres preguntas más importantes.
Primera duda: ¿Por qué se dispone de una acción?
La disposición de acciones es, en esencia, un mecanismo de supervisión de la Bolsa de Taiwán para fenómenos de negociación anómalos. Cuando una acción presenta movimientos extremos en un período determinado, la bolsa va escalando gradualmente las medidas de control.
Concretamente, el proceso se divide en tres fases:
Primera fase: Acción de advertencia. Cuando una acción sube más del 100% en 30 días hábiles, o su rotación diaria supera el 10%, o en los últimos 6 días el volumen de negociación se dispara, esa acción será marcada como de advertencia. Pero en esta fase no hay restricciones en la negociación; la compra y venta siguen siendo libres.
Segunda fase: Acción de advertencia severa. Si la acción continúa mostrando un comportamiento anómalo, se escala a acción de advertencia severa.
Tercera fase: Disposición de la acción. Cuando en 3 a 5 días hábiles consecutivos se cumplen repetidamente los criterios de advertencia o se cumplen directamente las condiciones de advertencia severa, la bolsa la incluirá oficialmente en la lista de disposición. En ese momento, se activan las restricciones en la negociación.
En resumen, una acción en disposición es una “penalización por exceso de especulación”. El objetivo de la bolsa es claro: reducir la volatilidad excesiva elevando las dificultades para comprar y vender, para enfriar la especulación desmedida.
Segunda duda: ¿Se puede comprar y vender una acción en disposición? ¿Qué tan estrictas son las restricciones?
La respuesta es: sí, se puede comprar y vender, pero con limitaciones.
Las acciones en disposición se dividen en dos niveles según la gravedad, con diferentes grados de restricción.
Disposición de nivel uno: La acción solo puede negociarse cada 5 minutos, reduciendo significativamente la frecuencia de operaciones. Además, si una sola operación supera las 10 acciones o el total acumulado alcanza las 30, se debe usar la “transacción de depósito en cuenta” — en pocas palabras, pagar por adelantado en su totalidad, bloqueando el monto correspondiente, y ya no se puede pagar con T+2. También se cierran las operaciones con margen y préstamo de valores.
Disposición de nivel dos: Si las medidas del nivel uno no logran frenar la comportamiento anómalo, la acción pasa a nivel dos. Aquí, el intervalo de negociación se extiende a 20 minutos, y todas las operaciones deben usar la transacción de depósito en cuenta, lo que deteriora aún más la liquidez. En la práctica, muchos inversores notan que en esta fase el volumen de negociación se reduce rápidamente, y a menudo las órdenes quedan sin ser ejecutadas.
El período de disposición suele ser de 10 días hábiles, pero hay una excepción: si en ese día el volumen de operaciones de cancelación supera el 60% del volumen total, el período se extiende a 12 días hábiles.
Comparando con la negociación de acciones normales, la diferencia es clara: las acciones normales se negocian en cualquier momento, con pago en T+2, y permiten financiamiento y operaciones con margen; en cambio, las acciones en disposición requieren esperar, pagar por adelantado y no permiten margen. Por eso, a las acciones en disposición a menudo se les llama en broma “acciones en la cárcel”.
Tercera duda: ¿Las acciones en disposición subirán todavía? ¿Tienen valor de inversión?
Esta es la pregunta más práctica. La respuesta es: depende de la situación.
Los casos históricos ofrecen dos ejemplos completamente diferentes. En junio de 2021, 威鋒電子 (6756) fue incluida en la lista de disposición, e incluso pasó de nivel uno a nivel dos, pero su precio subió un 24% durante todo el período de disposición, logrando finalmente salir del proceso con éxito. En cambio, 陽明 (2609), aunque también fue incluido por su gran subida, posteriormente sufrió una caída significativa y fue re-dispuesto, permaneciendo en una tendencia bajista a largo plazo.
¿Por qué hay esta diferencia?
La razón principal es que las acciones que entran en disposición suelen ser en su mayoría acciones en auge. Durante la disposición, debido a las restricciones en la negociación, los fondos están más estables, y la menor liquidez hace que los movimientos de los grandes inversores sean más fáciles de seguir. Si la situación fundamental de la empresa no empeora, tras la disposición puede haber una nueva subida. Pero, por otro lado, si en ese período hay fuerzas de venta en corto o el mercado en general cae, será difícil para los inversores cortar pérdidas a tiempo.
¿Cómo determinar si vale la pena comprar una acción en disposición?
Se recomienda analizar desde dos dimensiones:
Dimensión fundamental: ¿El negocio principal sigue siendo competitivo? ¿Los estados financieros son saludables? ¿Las tendencias de ingresos y beneficios son estables? La disposición refleja solo anomalías en la negociación, no problemas en la empresa en sí. Si tras un análisis sólido confirmas que la empresa sigue siendo buena, la disposición puede ser una oportunidad de entrada.
Dimensión de fondos: Como las acciones en disposición no permiten financiamiento ni margen, los movimientos de los fondos principales son más “limpios” y fáciles de identificar. Se puede observar en transacciones a gran escala, entradas y salidas de fondos institucionales, etc. Además, si la acción empieza a caer mucho o a mantenerse lateral durante la disposición, hay que ser cauteloso.
Un consejo adicional: antes de entrar, verifica si la valoración del precio es razonable. Si el precio actual está en mínimos históricos o en un rango de valoración relativamente bajo, aprovechar la baja por la menor liquidez durante la disposición puede ser una estrategia. Esperar a que se levanten las restricciones y que el precio rebote puede ser una opción viable.
¿Las acciones en disposición son aptas para mantener a largo plazo?
Depende de tres factores:
La solidez de los fundamentos de la empresa. Las acciones en disposición suelen ser más riesgosas, y las anomalías en la negociación pueden reflejar problemas en la gestión. Antes de mantenerlas a largo plazo, hay que asegurarse de que la empresa no tenga riesgos ocultos.
El entorno del mercado. Si el mercado en general está en tendencia alcista y la economía es favorable, mantener acciones en disposición puede ser menos arriesgado; si no, mejor evitarlas.
Tu perfil de riesgo. Los inversores a corto plazo, que no pueden hacer operaciones intradía, pueden verse perjudicados por las restricciones, pero los inversores a largo plazo, que no se ven afectados por retrasos en la negociación, pueden tolerar mejor la situación. La influencia de las acciones en disposición varía según el tipo de inversor.
En resumen: las acciones en disposición son solo un estado temporal de negociación, no una etiqueta de calidad de la empresa. Si confías en que la empresa tendrá buen desempeño en el futuro, no debes preocuparte demasiado por las restricciones temporales. Pero si eres inversor a corto plazo o tienes baja tolerancia al riesgo, lo mejor es mantenerse alejado de las acciones en disposición.