A largo plazo, la venta de Bitcoin por parte del gobierno podría beneficiar a la “descentralización”.
Si analizamos desde una perspectiva de mayor plazo, la venta de Bitcoin por parte del Departamento de Justicia de EE. UU. podría en realidad fortalecer una característica central de Bitcoin: que ningún actor único pueda controlarlo de forma permanente. La venta por parte del gobierno significa que estos Bitcoins vuelven a circular en el mercado, dispersándose en más direcciones y en manos de más titulares. Desde el punto de vista de la descentralización, esto no es algo negativo.
Más importante aún, este tipo de eventos nos recuerda constantemente en el mercado: Bitcoin no depende de un gobierno, una institución o una voluntad específica para existir. Puede ser confiscado, también puede ser vendido, pero el protocolo en sí no se ve afectado.
A medida que el mercado se acostumbra gradualmente a la participación, salida y reentrada del gobierno, el precio de Bitcoin será determinado más por la liquidez global, la adopción y el entorno macroeconómico, y no por una sola noticia. Por lo tanto, un mercado verdaderamente maduro no es aquel que no tiene noticias negativas, sino aquel que puede distinguir rápidamente entre el ruido y las tendencias cuando surgen noticias negativas.
Desde esta perspectiva, la venta del Departamento de Justicia de EE. UU. es tanto una prueba de resistencia como una ceremonia de crecimiento. #美司法部抛售比特币
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
A largo plazo, la venta de Bitcoin por parte del gobierno podría beneficiar a la “descentralización”.
Si analizamos desde una perspectiva de mayor plazo, la venta de Bitcoin por parte del Departamento de Justicia de EE. UU. podría en realidad fortalecer una característica central de Bitcoin: que ningún actor único pueda controlarlo de forma permanente. La venta por parte del gobierno significa que estos Bitcoins vuelven a circular en el mercado, dispersándose en más direcciones y en manos de más titulares. Desde el punto de vista de la descentralización, esto no es algo negativo.
Más importante aún, este tipo de eventos nos recuerda constantemente en el mercado: Bitcoin no depende de un gobierno, una institución o una voluntad específica para existir. Puede ser confiscado, también puede ser vendido, pero el protocolo en sí no se ve afectado.
A medida que el mercado se acostumbra gradualmente a la participación, salida y reentrada del gobierno, el precio de Bitcoin será determinado más por la liquidez global, la adopción y el entorno macroeconómico, y no por una sola noticia. Por lo tanto, un mercado verdaderamente maduro no es aquel que no tiene noticias negativas, sino aquel que puede distinguir rápidamente entre el ruido y las tendencias cuando surgen noticias negativas.
Desde esta perspectiva, la venta del Departamento de Justicia de EE. UU. es tanto una prueba de resistencia como una ceremonia de crecimiento. #美司法部抛售比特币