日元走势 Para los inversores globales, siempre es un tema que no se puede evitar. Como una de las cinco monedas con mayor volumen de negociación en el mercado de divisas internacional, el yen no solo es una herramienta de liquidación para el comercio con Japón, sino que también es conocido como “activo de refugio”. Pero las políticas económicas de Japón difieren claramente de las de otras grandes potencias, y para comprender con precisión la tendencia del Baht frente al yen, es necesario realizar un análisis desde múltiples dimensiones.
¿Podrá el yen alcanzar un nuevo máximo en 2568? La perspectiva técnica da la respuesta
Desde el gráfico a largo plazo, el JPY/THB ha estado en una tendencia bajista desde su pico en 2012, rompiendo la barrera de 0.2400 en varias ocasiones. En los años 2567-2568, este par de divisas ha estado oscilando en un rango de 0.2150-0.2250, con la cotización más reciente en 0.2176, ligeramente por encima del soporte histórico de 0.2150.
Aquí hay un fenómeno interesante: la tendencia del Baht frente al yen muestra signos de “doble fondo”. Si la zona de 0.2150 se mantiene como soporte, teóricamente el yen podría rebotar gradualmente hacia la zona de 0.2300-0.2400. Por otro lado, si rompe este soporte clave, podría buscar nuevos mínimos por debajo de 0.2100.
Los indicadores técnicos actualmente muestran una presión de venta relativamente fuerte: de los 13 principales indicadores, 7 señalan “vender”, solo 1 indica “comprar” y 5 son neutrales. Las medias móviles están divididas — 6 en señal de “compra” y 6 en “venta” — lo que indica que la dirección a corto plazo no está clara, pero en general la tendencia es bajista.
Las cinco principales fuerzas que impulsan la tendencia del yen
1. La política del Banco Central de Japón (BOJ) es crucial
El BOJ mantiene aún tasas de interés ultra bajas (-0.1%) y su política de control de la curva de rendimiento(YCC), pero el rumbo está cambiando. Han reducido sus compras mensuales de bonos de 9 billones de yenes a 7.5 billones (segundo trimestre de 2568), lo cual es visto por el mercado como una señal de normalización gradual de la política.
En comparación, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo ya han comenzado a subir tasas debido a la presión inflacionaria global. Esta diferencia en las tasas de interés es la principal razón para la depreciación del yen. La tendencia del yen dependerá en última instancia de si el BOJ tiene la valentía de acelerar el ajuste monetario — esto será un punto clave en 2568.
2. Divergencia en las políticas de los bancos centrales globales
Mientras la Fed y el BCE están desacelerando o comenzando a reducir tasas, el BOJ aún duda. La brecha en las tasas de interés continúa existiendo, y los fondos seguirán fluyendo desde Japón hacia EE. UU. en busca de mayores rendimientos. Hasta que esta diferencia se reduzca, la tendencia del Baht frente al yen podría experimentar un cambio sustancial.
3. Diferencias en el crecimiento económico
Se espera que el PIB de Japón en 2568 alcance los 4.19 billones de dólares, ocupando el quinto lugar a nivel mundial. Sin embargo, su ritmo de crecimiento es relativamente moderado. En contraste, Tailandia, como motor de crecimiento del sudeste asiático, mantiene un comercio regional activo y una entrada estable de inversión extranjera, lo que proporciona un soporte más fuerte para el Baht. La diferencia en los fundamentos económicos influye directamente en el rendimiento relativo de las monedas.
4. Impacto invisible en la balanza comercial
El déficit comercial de Japón persiste, lo que indica que la demanda exterior tiene un impacto limitado en el yen. Por otro lado, el equilibrio comercial de Tailandia se mantiene relativamente estable, con la recuperación del turismo y el fortalecimiento de la cooperación regional, lo que aumenta la demanda de Baht y presiona aún más a la baja al yen.
5. Revaloración del riesgo geopolítico
Si la situación geopolítica en Asia-Pacífico empeora, la atracción del yen como moneda de refugio aumentará rápidamente. Pero a corto plazo, el sentimiento del mercado es relativamente estable, y esta prima de refugio aún no está completamente reflejada en los precios.
Revisión y perspectivas del mercado en 2567
Desde principios hasta la mitad de 2567, el yen frente al Baht subió de 0.2130 a 0.2176, con un incremento aproximado del 2%. Este rebote se debió principalmente a las señales de ajuste de política del BOJ. Pero la pregunta es: ¿podrá mantenerse este rebote?
La respuesta depende de tres variables:
¿Realmente el BOJ dará un paso firme para abandonar la política ultra expansiva? Hasta ahora, ha sido muy cauteloso.
¿Podrá la inflación global seguir bajando, haciendo que la Fed deje de subir tasas? Esto cambiaría el escenario de diferencial de tasas.
¿Podrá la economía tailandesa mantenerse fuerte? Los ingresos por turismo y la entrada de inversión extranjera son clave.
Si estos tres factores se cumplen, el yen podría alcanzar entre 0.2250 y 0.2300 a finales de año. Pero el riesgo es que, si el BOJ duda demasiado, el yen seguirá siendo débil, incluso probando nuevos mínimos.
¿Será 2568 el punto de inflexión clave para el yen?
Desde una perspectiva de ciclo más largo, la situación en 2568 será más clara:
Primero: ¿La inflación global se estabilizará realmente?
Si la inflación se mantiene moderada, la Fed podrá seguir bajando tasas, y el BOJ tendrá la confianza para normalizar su política. En ese momento, un aumento en las tasas será un catalizador para fortalecer al yen.
Segundo: La capacidad de ejecución del BOJ
El fin real de las tasas negativas y la salida gradual del YCC, no solo palabras. Cualquier paso sustancial impulsará al yen al alza. Pero si el ritmo es demasiado rápido, podría impactar en el mercado bursátil; si es demasiado lento, el efecto será limitado.
Tercero: El retorno de capital a Japón
Si los grandes inversores institucionales japoneses comienzan a traer fondos del extranjero de vuelta al país, esto impulsará directamente al yen. En un contexto de aumento de la incertidumbre en los mercados emergentes y frecuentes elecciones globales, esta reentrada podría acelerarse.
Si estos tres factores se cumplen en 2568, en teoría, el yen podría subir a 0.2300-0.2400, e incluso más alto. Pero esto requerirá tiempo y una coordinación política precisa.
¿Qué deben vigilar los traders en el presente?
Las actas de la reunión del BOJ y las declaraciones del presidente — Cualquier señal concreta de normalización de política merece atención.
El cambio en la diferencia de tasas entre EE. UU. y Japón — Es la señal de dirección a corto plazo.
Datos macroeconómicos regionales — Inflación en Japón, PIB de Tailandia, datos comerciales del sudeste asiático.
Eventos geopolíticos — Aunque no son la principal influencia ahora, los eventos imprevistos pueden cambiar rápidamente el escenario.
Resumen: probabilidad y ventana temporal de la recuperación del yen
La tendencia del Baht frente al yen ha sido bajista desde los picos en 2012, casi durante una década, pero los indicadores técnicos muestran que está cerca de los mínimos históricos. Si el BOJ realmente cambia de política y se ajusta el escenario de tasas global, la probabilidad de una recuperación del yen existe.
La clave está en la ventana temporal. 2567 podría ser solo una fase de prueba, y la verdadera reversión debería concentrarse en 2568. Pero todo esto depende de que el BOJ actúe con decisión, no solo en palabras.
Para los traders, lo más recomendable ahora no es apostar, sino esperar. Esperar a la próxima acción concreta del BOJ, esperar la confirmación de los datos. Cuando las señales sean claras, la dirección será evidente, y las oportunidades serán mucho más atractivas que ahora.
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¿Podrá invertirse la tendencia del baht tailandés frente al yen japonés en 2567-2568? La clave está en la actitud del banco central
日元走势 Para los inversores globales, siempre es un tema que no se puede evitar. Como una de las cinco monedas con mayor volumen de negociación en el mercado de divisas internacional, el yen no solo es una herramienta de liquidación para el comercio con Japón, sino que también es conocido como “activo de refugio”. Pero las políticas económicas de Japón difieren claramente de las de otras grandes potencias, y para comprender con precisión la tendencia del Baht frente al yen, es necesario realizar un análisis desde múltiples dimensiones.
¿Podrá el yen alcanzar un nuevo máximo en 2568? La perspectiva técnica da la respuesta
Desde el gráfico a largo plazo, el JPY/THB ha estado en una tendencia bajista desde su pico en 2012, rompiendo la barrera de 0.2400 en varias ocasiones. En los años 2567-2568, este par de divisas ha estado oscilando en un rango de 0.2150-0.2250, con la cotización más reciente en 0.2176, ligeramente por encima del soporte histórico de 0.2150.
Aquí hay un fenómeno interesante: la tendencia del Baht frente al yen muestra signos de “doble fondo”. Si la zona de 0.2150 se mantiene como soporte, teóricamente el yen podría rebotar gradualmente hacia la zona de 0.2300-0.2400. Por otro lado, si rompe este soporte clave, podría buscar nuevos mínimos por debajo de 0.2100.
Los indicadores técnicos actualmente muestran una presión de venta relativamente fuerte: de los 13 principales indicadores, 7 señalan “vender”, solo 1 indica “comprar” y 5 son neutrales. Las medias móviles están divididas — 6 en señal de “compra” y 6 en “venta” — lo que indica que la dirección a corto plazo no está clara, pero en general la tendencia es bajista.
Las cinco principales fuerzas que impulsan la tendencia del yen
1. La política del Banco Central de Japón (BOJ) es crucial
El BOJ mantiene aún tasas de interés ultra bajas (-0.1%) y su política de control de la curva de rendimiento(YCC), pero el rumbo está cambiando. Han reducido sus compras mensuales de bonos de 9 billones de yenes a 7.5 billones (segundo trimestre de 2568), lo cual es visto por el mercado como una señal de normalización gradual de la política.
En comparación, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo ya han comenzado a subir tasas debido a la presión inflacionaria global. Esta diferencia en las tasas de interés es la principal razón para la depreciación del yen. La tendencia del yen dependerá en última instancia de si el BOJ tiene la valentía de acelerar el ajuste monetario — esto será un punto clave en 2568.
2. Divergencia en las políticas de los bancos centrales globales
Mientras la Fed y el BCE están desacelerando o comenzando a reducir tasas, el BOJ aún duda. La brecha en las tasas de interés continúa existiendo, y los fondos seguirán fluyendo desde Japón hacia EE. UU. en busca de mayores rendimientos. Hasta que esta diferencia se reduzca, la tendencia del Baht frente al yen podría experimentar un cambio sustancial.
3. Diferencias en el crecimiento económico
Se espera que el PIB de Japón en 2568 alcance los 4.19 billones de dólares, ocupando el quinto lugar a nivel mundial. Sin embargo, su ritmo de crecimiento es relativamente moderado. En contraste, Tailandia, como motor de crecimiento del sudeste asiático, mantiene un comercio regional activo y una entrada estable de inversión extranjera, lo que proporciona un soporte más fuerte para el Baht. La diferencia en los fundamentos económicos influye directamente en el rendimiento relativo de las monedas.
4. Impacto invisible en la balanza comercial
El déficit comercial de Japón persiste, lo que indica que la demanda exterior tiene un impacto limitado en el yen. Por otro lado, el equilibrio comercial de Tailandia se mantiene relativamente estable, con la recuperación del turismo y el fortalecimiento de la cooperación regional, lo que aumenta la demanda de Baht y presiona aún más a la baja al yen.
5. Revaloración del riesgo geopolítico
Si la situación geopolítica en Asia-Pacífico empeora, la atracción del yen como moneda de refugio aumentará rápidamente. Pero a corto plazo, el sentimiento del mercado es relativamente estable, y esta prima de refugio aún no está completamente reflejada en los precios.
Revisión y perspectivas del mercado en 2567
Desde principios hasta la mitad de 2567, el yen frente al Baht subió de 0.2130 a 0.2176, con un incremento aproximado del 2%. Este rebote se debió principalmente a las señales de ajuste de política del BOJ. Pero la pregunta es: ¿podrá mantenerse este rebote?
La respuesta depende de tres variables:
Si estos tres factores se cumplen, el yen podría alcanzar entre 0.2250 y 0.2300 a finales de año. Pero el riesgo es que, si el BOJ duda demasiado, el yen seguirá siendo débil, incluso probando nuevos mínimos.
¿Será 2568 el punto de inflexión clave para el yen?
Desde una perspectiva de ciclo más largo, la situación en 2568 será más clara:
Primero: ¿La inflación global se estabilizará realmente?
Si la inflación se mantiene moderada, la Fed podrá seguir bajando tasas, y el BOJ tendrá la confianza para normalizar su política. En ese momento, un aumento en las tasas será un catalizador para fortalecer al yen.
Segundo: La capacidad de ejecución del BOJ
El fin real de las tasas negativas y la salida gradual del YCC, no solo palabras. Cualquier paso sustancial impulsará al yen al alza. Pero si el ritmo es demasiado rápido, podría impactar en el mercado bursátil; si es demasiado lento, el efecto será limitado.
Tercero: El retorno de capital a Japón
Si los grandes inversores institucionales japoneses comienzan a traer fondos del extranjero de vuelta al país, esto impulsará directamente al yen. En un contexto de aumento de la incertidumbre en los mercados emergentes y frecuentes elecciones globales, esta reentrada podría acelerarse.
Si estos tres factores se cumplen en 2568, en teoría, el yen podría subir a 0.2300-0.2400, e incluso más alto. Pero esto requerirá tiempo y una coordinación política precisa.
¿Qué deben vigilar los traders en el presente?
Resumen: probabilidad y ventana temporal de la recuperación del yen
La tendencia del Baht frente al yen ha sido bajista desde los picos en 2012, casi durante una década, pero los indicadores técnicos muestran que está cerca de los mínimos históricos. Si el BOJ realmente cambia de política y se ajusta el escenario de tasas global, la probabilidad de una recuperación del yen existe.
La clave está en la ventana temporal. 2567 podría ser solo una fase de prueba, y la verdadera reversión debería concentrarse en 2568. Pero todo esto depende de que el BOJ actúe con decisión, no solo en palabras.
Para los traders, lo más recomendable ahora no es apostar, sino esperar. Esperar a la próxima acción concreta del BOJ, esperar la confirmación de los datos. Cuando las señales sean claras, la dirección será evidente, y las oportunidades serán mucho más atractivas que ahora.