Cuando el dinero en sí mismo se convierte en el mayor riesgo|Comprender la verdadera división entre el oro, Bitcoin y las acciones estadounidenses
2025 está a punto de terminar, y un fenómeno se vuelve cada vez más evidente: la lógica tradicional de "el efectivo es rey" ya está obsoleta.
¿Y por qué? Porque el dinero en sí mismo está perdiendo su eficacia.
Cuando los bancos centrales continúan liberando liquidez, la deuda gubernamental alcanza niveles altos y las expectativas de inflación se repiten, medir la riqueza en moneda fiduciaria se vuelve problemático: parece que estás acumulando riqueza, pero en realidad estás perdiendo valor. Este es precisamente el problema central que el economista Dalio ha enfatizado repetidamente en sus recientes resúmenes.
En este contexto, el papel de diferentes activos ha experimentado un cambio fundamental:
**Oro**: esencialmente una "póliza de seguro", que cubre el riesgo de un control incontrolado de la política monetaria y el riesgo crediticio. Cuando la deuda se devalúa por la inflación, el oro es tu salvavidas.
**Bitcoin**: una opción más radical. No solo es una herramienta de cobertura contra la inflación, sino también un "voto paralelo" contra el sistema financiero actual. Su característica de oferta fija lo hace especialmente escaso en una era de liberación ilimitada.
**Acciones estadounidenses**: detrás de un aumento nominal, los rendimientos reales pueden estar disminuyendo. Las valoraciones son altas, pero el crecimiento real de las ganancias es débil.
El verdadero problema no radica en las subidas o bajadas, sino en qué eliges como estándar de medición. Medir en dólares y medir en oro conducen a conclusiones completamente diferentes.
Esta es la cuestión más importante para reflexionar en 2025: cuando el "dinero en sí mismo" comienza a convertirse en una variable, ¿puede tu estrategia de asignación de activos mantenerse al día?
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
16 me gusta
Recompensa
16
6
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
FUD_Vaccinated
· 01-07 03:30
¡Vaya, ya llevaba tiempo diciendo que los billetes de papel iban a dejar de ser válidos, y ahora finalmente alguien ha roto esa ilusión.
Ver originalesResponder0
UncleLiquidation
· 01-06 07:59
El dinero en sí mismo ha dejado de ser válido, ya era hora de abandonar la vieja idea de que el efectivo es el rey.
Ver originalesResponder0
MetadataExplorer
· 01-06 07:58
A decir verdad, las personas que todavía insisten en mantener el dólar realmente necesitan despertar.
Ver originalesResponder0
GasWhisperer
· 01-06 07:56
Para ser honesto, toda la idea de que "el fiat es el verdadero riesgo" suena diferente cuando la comparas con los patrones de congestión de la red... como, hemos sabido esto durante años, pero nadie quería admitirlo hasta que la espiral de deuda se volvió demasiado obvia para ignorarla
Ver originalesResponder0
StakoorNeverSleeps
· 01-06 07:50
El argumento de que el dinero en sí mismo pierde valor es demasiado contundente; ahora, mantener dólares es como jugar a un juego de reducción.
Cuando el dinero en sí mismo se convierte en el mayor riesgo|Comprender la verdadera división entre el oro, Bitcoin y las acciones estadounidenses
2025 está a punto de terminar, y un fenómeno se vuelve cada vez más evidente: la lógica tradicional de "el efectivo es rey" ya está obsoleta.
¿Y por qué? Porque el dinero en sí mismo está perdiendo su eficacia.
Cuando los bancos centrales continúan liberando liquidez, la deuda gubernamental alcanza niveles altos y las expectativas de inflación se repiten, medir la riqueza en moneda fiduciaria se vuelve problemático: parece que estás acumulando riqueza, pero en realidad estás perdiendo valor. Este es precisamente el problema central que el economista Dalio ha enfatizado repetidamente en sus recientes resúmenes.
En este contexto, el papel de diferentes activos ha experimentado un cambio fundamental:
**Oro**: esencialmente una "póliza de seguro", que cubre el riesgo de un control incontrolado de la política monetaria y el riesgo crediticio. Cuando la deuda se devalúa por la inflación, el oro es tu salvavidas.
**Bitcoin**: una opción más radical. No solo es una herramienta de cobertura contra la inflación, sino también un "voto paralelo" contra el sistema financiero actual. Su característica de oferta fija lo hace especialmente escaso en una era de liberación ilimitada.
**Acciones estadounidenses**: detrás de un aumento nominal, los rendimientos reales pueden estar disminuyendo. Las valoraciones son altas, pero el crecimiento real de las ganancias es débil.
El verdadero problema no radica en las subidas o bajadas, sino en qué eliges como estándar de medición. Medir en dólares y medir en oro conducen a conclusiones completamente diferentes.
Esta es la cuestión más importante para reflexionar en 2025: cuando el "dinero en sí mismo" comienza a convertirse en una variable, ¿puede tu estrategia de asignación de activos mantenerse al día?