El 31 de diciembre, el mercado internacional de metales preciosos experimentó una caída colectiva, con una volatilidad superior a la esperada. Hasta el momento de la publicación, el precio del oro cayó un 1.18% hasta los 4287 dólares por onza, con una caída especialmente significativa en la plata, que bajó un 7.02% y se situó en 70.86 dólares por onza. Además, el platino cayó un 12% hasta los 1918 dólares por onza, y el paladio también retrocedió un 6% hasta los 1501 dólares por onza.
Detrás de la debilidad colectiva de los metales preciosos, las acciones consecutivas de la CME son dignas de atención. La bolsa anunció que, después del cierre del 31 de diciembre, aumentará simultáneamente los requisitos de margen para los contratos de oro, plata, platino y paladio. Esta es la tercera vez en un mes que CME aumenta los requisitos de margen, con la lógica de reducir el efecto de apalancamiento, obligando a los traders a aumentar su capital o a cerrar posiciones, enfriando así la especulación en el mercado.
Preocupaciones por la reducción de apalancamiento y la repetición de la historia
La rápida caída de la plata puede recordar dos eventos que sacudieron el mercado en el pasado.
En 1980, los hermanos Hunt intentaron impulsar el precio de la plata mediante apalancamiento en futuros, logrando en su momento llevar el precio de la plata a niveles históricos. Pero la CME posteriormente impuso nuevas reglas que restringieron severamente la compra de margen en futuros de plata, lo que obligó a los hermanos Hunt a liquidar sus posiciones y finalmente solicitar la bancarrota. Este evento se convirtió en un ejemplo clásico de “reversión forzada”.
Un ejemplo más reciente ocurrió en 2011. En ese año, las políticas monetarias expansivas y el capital especulativo elevaron el precio de la plata. La CME aumentó en cinco ocasiones consecutivas los requisitos de margen en solo nueve días, lo que provocó que el precio de la plata cayera casi un 30% en las semanas siguientes, dejando una profunda herida en la memoria del mercado.
Situación actual y perspectivas futuras
Aunque la plata ha experimentado una corrección significativa, los analistas de mercado señalan que los fundamentos de soporte aún no han desaparecido por completo. La estrategia más prudente para los inversores es esperar pacientemente a que la burbuja especulativa se desinfle, observar el ritmo de retorno de la liquidez tras el año nuevo y, una vez que las condiciones sean maduras, aprovechar las caídas para posicionarse. Esto permite evitar riesgos a corto plazo y aprovechar oportunidades a mediano plazo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Los metales preciosos sufren una fuerte caída a fin de año, advertencia de riesgos tras la tercera subida de margen por parte de la CME
El 31 de diciembre, el mercado internacional de metales preciosos experimentó una caída colectiva, con una volatilidad superior a la esperada. Hasta el momento de la publicación, el precio del oro cayó un 1.18% hasta los 4287 dólares por onza, con una caída especialmente significativa en la plata, que bajó un 7.02% y se situó en 70.86 dólares por onza. Además, el platino cayó un 12% hasta los 1918 dólares por onza, y el paladio también retrocedió un 6% hasta los 1501 dólares por onza.
Detrás de la debilidad colectiva de los metales preciosos, las acciones consecutivas de la CME son dignas de atención. La bolsa anunció que, después del cierre del 31 de diciembre, aumentará simultáneamente los requisitos de margen para los contratos de oro, plata, platino y paladio. Esta es la tercera vez en un mes que CME aumenta los requisitos de margen, con la lógica de reducir el efecto de apalancamiento, obligando a los traders a aumentar su capital o a cerrar posiciones, enfriando así la especulación en el mercado.
Preocupaciones por la reducción de apalancamiento y la repetición de la historia
La rápida caída de la plata puede recordar dos eventos que sacudieron el mercado en el pasado.
En 1980, los hermanos Hunt intentaron impulsar el precio de la plata mediante apalancamiento en futuros, logrando en su momento llevar el precio de la plata a niveles históricos. Pero la CME posteriormente impuso nuevas reglas que restringieron severamente la compra de margen en futuros de plata, lo que obligó a los hermanos Hunt a liquidar sus posiciones y finalmente solicitar la bancarrota. Este evento se convirtió en un ejemplo clásico de “reversión forzada”.
Un ejemplo más reciente ocurrió en 2011. En ese año, las políticas monetarias expansivas y el capital especulativo elevaron el precio de la plata. La CME aumentó en cinco ocasiones consecutivas los requisitos de margen en solo nueve días, lo que provocó que el precio de la plata cayera casi un 30% en las semanas siguientes, dejando una profunda herida en la memoria del mercado.
Situación actual y perspectivas futuras
Aunque la plata ha experimentado una corrección significativa, los analistas de mercado señalan que los fundamentos de soporte aún no han desaparecido por completo. La estrategia más prudente para los inversores es esperar pacientemente a que la burbuja especulativa se desinfle, observar el ritmo de retorno de la liquidez tras el año nuevo y, una vez que las condiciones sean maduras, aprovechar las caídas para posicionarse. Esto permite evitar riesgos a corto plazo y aprovechar oportunidades a mediano plazo.