A finales de 2025, las principales instituciones financieras globales emiten de manera poco común una voz altamente unificada.
Desde a16z, Coinbase, Messari hasta Grayscale, Galaxy Digital, pasando por BlackRock, Fidelity, J.P. Morgan y Standard Chartered, más de 30 instituciones en sus informes de perspectivas para 2026 coinciden en una misma evaluación: la industria de activos criptográficos está atravesando un salto histórico, de una “agitación en la adolescencia” a una “madurez con estabilidad”.
Si el ciclo 2021-2022 estuvo impulsado por la especulación minorista, apalancamiento alto y burbujas narrativas, las instituciones en general consideran que 2026 será un año de crecimiento sustancial, construido en la claridad regulatoria, la demanda de coberturas macro y la implementación práctica de la tecnología. A esta fase se le da un nombre profesional: “Etapa de industrialización”.
Sin embargo, bajo el consenso también existen diferencias. Sobre si la volatilidad de Bitcoin será menor que la de Nvidia, si la amenaza de la computación cuántica es inminente, o quién ganará la guerra en la capa de pagos con IA, la competencia entre las principales instituciones también es intensa.
Entonces, ¿qué sucederá realmente en 2026? ¿Hacia dónde fluirá el dinero? ¿Y cómo deberían reaccionar los inversores comunes?
Adiós a la mitología del halving, las ETF redefinen las reglas del juego
Durante mucho tiempo, el pulso del mercado cripto ha seguido el ritmo del halving de Bitcoin cada cuatro años. Pero en las perspectivas para 2026, surge un punto de vista disruptivo: la teoría del ciclo de cuatro años podría estar fallando.
Grayscale, en su informe “Perspectiva de activos digitales 2026: el amanecer de la era institucional”, presenta una visión provocativa: 2026 marcará oficialmente el fin de la llamada teoría del “ciclo de cuatro años”. Con la popularización de los ETF de futuros y el perfeccionamiento del marco regulatorio, la estructura del mercado está cambiando radicalmente. Los ciclos de auge y caída, antes dominados por el sentimiento minorista y la narrativa del halving, están siendo reemplazados por flujos de fondos sistemáticos de inversores institucionales basados en modelos de asignación de activos.
Este flujo de fondos constante y sin emociones suaviza la volatilidad extrema del mercado, acercando el rendimiento de los criptoactivos a los de activos macro maduros.
Coinbase hace una analogía histórica interesante: el entorno actual se asemeja más a “1996” que a “1999”. En 1996, la tecnología de internet comenzaba a penetrar en los negocios y a mejorar la productividad, en una fase temprana, no en la víspera del estallido de la burbuja. El capital institucional ya no es un ejército de arbitraje a corto plazo, sino una asignación a largo plazo para cubrir déficits fiscales y devaluaciones monetarias.
Lo más interesante es que Alex Thorn, director de investigación de Galaxy Digital, afirma que 2026 podría ser un “año aburrido” para Bitcoin. Aunque aún podría alcanzar nuevos máximos históricos, su comportamiento de precios será más parecido al de activos macro maduros como el oro.
Este “aburrimiento” en realidad es una señal de madurez del activo, indicando menor riesgo a la baja y una aceptación más amplia por parte de las instituciones. Bitwise también incluye en sus predicciones principales para 2026 que la “volatilidad de Bitcoin será menor que la de Nvidia”.
Los inversores que intenten aprovechar datos históricos de halving para predecir el mercado podrían encontrarse con modelos que dejan de funcionar en 2026.
Estabilidad y RWA, oportunidades de certeza en 2026
Si la narrativa macro ha sentado las bases para la entrada de fondos, la actualización de la infraestructura financiera determinará hacia dónde fluirá ese dinero. 2026 será considerado por las principales instituciones como el año en que los stablecoins y los RWA (activos del mundo real) pasarán de la prueba de concepto a la comercialización a gran escala.
El auge de los stablecoins
a16z crypto, en su “Tendencias principales para 2026”, define los stablecoins como la “capa de liquidación base de internet” (The internet’s base settlement layer). Creen que los stablecoins superarán por completo su papel como intermediarios en pares de intercambio en plataformas de trading, integrándose directamente en redes de pago locales y herramientas comerciales mediante códigos QR, monederos globales y tarjetas.
Las cifras son impactantes: en 2025, el volumen de transacciones con stablecoins alcanzó los 9 billones de dólares, comparable a Visa y PayPal.
La predicción de Coinbase es aún más audaz: mediante modelos aleatorios, estiman que para finales de 2028, la capitalización total de mercado de los stablecoins podría llegar a 1.2 billones de dólares, siendo 2026 el período de crecimiento más acelerado. Destacan nuevos casos de uso en liquidación transfronteriza, remesas y plataformas de pago de salarios.
The Block introduce el concepto de “Stablechains” en su informe “Perspectiva de activos digitales 2026”. Para satisfacer la demanda de pagos comerciales con alta capacidad y baja latencia, surgirán redes blockchain especializadas en la ejecución y liquidación de stablecoins.
Galaxy Digital predice una consolidación del mercado. Aunque bancos tradicionales como Goldman Sachs y Citigroup exploran emitir sus propios stablecoins, la fragmentación de canales de distribución y efectos de red en la liquidez harán que en 2026 el mercado se concentre en uno o dos gigantes con dominio absoluto. Además, Galaxy predice audazmente que el volumen de transacciones con stablecoins superará oficialmente al sistema ACH (Automated Clearing House) de EE. UU.
El crecimiento mil veces mayor de los RWA
Grayscale estima que, impulsados por regulaciones y la institucionalidad, en 2030 el valor de los activos tokenizados habrá crecido 1000 veces.
Coinbase introduce el concepto de “Tokenización 2.0”, centrada en la “componibilidad a nivel atómico”. En 2026, no será suficiente tokenizar solo bonos del Estado; el valor real radica en que estos bonos tokenizados puedan ser utilizados como colateral en protocolos DeFi para obtener liquidez instantánea, con un valor de préstamo mucho mayor que los márgenes tradicionales.
Jay Yu, socio principal de Pantera Capital, predice que en 2026 surgirá el oro tokenizado, convirtiéndose en el activo dominante en el campo de los RWA. Con el aumento de las preocupaciones sobre la estructura del dólar, el oro en cadena, con atributos físicos y liquidez digital, experimentará un crecimiento explosivo.
Cuando los agentes de IA aprendan a gastar dinero
Para 2026, la integración de la inteligencia artificial (IA) con blockchain dejará de ser solo una moda de “tokens de IA” y entrará en una fase profunda de interoperabilidad de infraestructura. Las instituciones coinciden en que blockchain será la vía financiera para los agentes de IA (AI Agents).
a16z crypto considera la “economía de agentes” como la idea central de 2026. Plantean una pregunta clave: cuando los agentes de IA comiencen a operar de forma autónoma, realizando transacciones, órdenes y llamadas a servicios en cadena, ¿cómo demostrarán “quiénes son”? Para ello, proponen un nuevo estándar de regulación llamado “Conoce a tu Agente” (Know Your Agent, KYA). Esto podría convertirse en un requisito previo para la interacción entre IA y blockchain, similar al KYC humano.
Pantera Capital hace una predicción más concreta: creen que los agentes comerciales basados en el protocolo x402 surgirán en 2026. x402 se considera un nuevo estándar de pago o punto final, que permite a los agentes de IA realizar micropagos y pagos regulares.
En este campo, Pantera apuesta especialmente por Solana, que en su opinión superará a Base en volumen de transacciones “centavo a centavo” en x402, convirtiéndose en la capa de liquidación preferida para los agentes de IA.
Messari, en su “Ensayo sobre criptomonedas 2026”, también incluye “Crypto x AI” como una de las siete áreas clave. Describen un futuro de “comercio agentico” (Agentic Commerce), donde infraestructura descentralizada apoyará el entrenamiento y ejecución de modelos de IA, proyectando un mercado que podría alcanzar los 30 billones de dólares para 2030.
Grayscale destaca el papel de blockchain como “antídoto” contra los riesgos de centralización en la IA. A medida que los modelos de IA se vuelven más poderosos y controlados por unos pocos gigantes, la demanda de computación descentralizada, verificación de datos y autenticidad de contenidos crecerá exponencialmente.
a16z propone el concepto de “Medios en staking” (Staked Media). Frente a la proliferación de contenidos falsos generados por IA, en el futuro los creadores de contenido (humanos o IA) podrían tener que poner en garantía capital para respaldar sus opiniones. Si el contenido resulta ser falso o malicioso, el capital en garantía será confiscado.
Corrientes subterráneas en el consenso
Aunque el consenso es fuerte, existen diferencias agudas entre instituciones en ciertos temas clave, que a menudo generan oportunidades de sobrerendimiento o riesgos.
Diferencia 1: Explosión vs Silencio
Standard Chartered mantiene una lógica agresiva basada en la escasez de oferta y demanda. Su objetivo para 2026 es un precio de Bitcoin de 150,000 dólares (reducido desde 300,000), y para 2027, 225,000.
Por otro lado, Galaxy Digital y Bitwise dibujan un futuro muy distinto: un mercado con volatilidad comprimida, tendencia estable o incluso “aburrida”. Galaxy predice que el precio de BTC oscilará entre 50,000 y 250,000 dólares. Si tienen razón, las estrategias de trading que se basan en aprovechar alta volatilidad dejarán de funcionar en 2026, y el mercado se moverá en torno a rendimientos de DeFi y arbitrajes.
Diferencia 2: El espectro de la computación cuántica
Pantera Capital plantea una narrativa potencialmente disruptiva: la “pánico cuántico”. Aunque la ruptura de claves privadas de Bitcoin por computadoras cuánticas aún puede tardar años en ser factible, creen que en 2026 la comunidad científica podría lograr avances en qubits de corrección de errores, provocando ventas masivas de pánico y forzando a la comunidad de Bitcoin a discutir urgentemente bifurcaciones resistentes a la computación cuántica.
Coinbase, en cambio, opina lo contrario: considera que esto será solo ruido en 2026 y no afectará la valoración.
Diferencia 3: La guerra por la capa de pagos con IA
En la competencia por la capa de pagos con IA, Pantera apuesta claramente por Solana, por su ventaja en micropagos de bajo costo. Mientras tanto, The Block y Coinbase prefieren destacar el auge de “Stablechains” (cadenas estables dedicadas) o ecosistemas Layer 2. Esto indica que en 2026 habrá una feroz competencia por la “capa de moneda nativa para IA”.
Las reglas de supervivencia en la era de la industrialización
Resumiendo las perspectivas de las principales instituciones para 2026, vemos claramente que la industria cripto está atravesando una transformación similar a la que vivió internet entre 1996 y 2000: de un experimento marginal y motivado por ideologías, a un componente “industrial” inseparable del sistema financiero y tecnológico global.
Para inversores y profesionales, las reglas de supervivencia en 2026 cambiarán:
Enfocarse en los flujos, no en las narrativas
Con la desaparición del ciclo de cuatro años, depender solo de la narrativa del halving dejará de ser efectivo. Será más importante seguir los flujos de fondos en ETF, la emisión de stablecoins y la asignación en balances corporativos. BlackRock, como la mayor gestora de activos del mundo, en su perspectiva para 2026 señala la vulnerabilidad de la economía estadounidense y una deuda federal que superará los 38 billones de dólares. Esta presión macroeconómica obligará a inversores e instituciones a buscar formas alternativas de almacenamiento de valor.
Adoptar la regulación y la privacidad
Se espera que la ley GENIUS se implemente en 2026, estableciendo un marco regulatorio federal para los stablecoins de pago. La aparición del estándar KYA marcará el fin de la era de “crecimiento salvaje”.
Pero tanto Grayscale como Coinbase perciben con agudeza la tendencia de retorno de las tecnologías de privacidad. Con la entrada masiva de instituciones, no podrán aceptar exponer secretos comerciales en cadenas públicas completamente transparentes. Por ello, las soluciones de privacidad basadas en pruebas de conocimiento cero y cifrado homomórfico serán imprescindibles. Grayscale incluso menciona que las viejas monedas de privacidad como Zcash (ZEC) podrían reevaluarse y recuperar valor por esta tendencia de “privacidad descentralizada”.
Buscar utilidad real
Ya sea en pagos automáticos con agentes de IA o en colaterales tokenizados de RWA, los ganadores en 2026 serán aquellos protocolos que generen ingresos y flujos de caja reales, no solo tokens de gobernanza vacíos.
Delphi Digital define 2026 como un punto de inflexión clave: la política de los bancos centrales en todo el mundo pasará de la divergencia a la convergencia. El informe predice que, tras finalizar la reducción cuantitativa (QT) de la Fed y reducir las tasas por debajo del 3%, la liquidez global volverá a fluir abundantemente. Bitcoin, como activo resistente a la inflación y sensible a la liquidez, se beneficiará directamente de esta mejora macroeconómica.
Resumen
Al mirar hacia 2026 desde el final de 2025, no solo vemos un ciclo en la industria, sino una transformación paradigmática profunda.
Cuando Chris Kuiper, vicepresidente de investigación de Fidelity Digital Assets, sugiere que en el futuro más países incluirán a Bitcoin en sus reservas de divisas, no solo se trata de una decisión económica, sino de un juego geopolítico. Si un país empieza a acumular Bitcoin como reserva, otros sentirán la “FOMO” (miedo a quedarse atrás) y se verán forzados a seguir el ejemplo para mantener su competitividad.
En 2026, la industria cripto dejará de ser solo una “moneda mágica de internet” y se convertirá en parte del mundo.
Solo aquellos proyectos e inversores que encuentren valor real en la ola de industrialización, mantengan una visión a largo plazo, y adopten la regulación y la innovación, podrán avanzar en la próxima década.
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El ciclo de cuatro años deja de ser válido, 30 instituciones apuestan por un nuevo panorama de las criptomonedas en 2026
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Autor: Cathy
A finales de 2025, las principales instituciones financieras globales emiten de manera poco común una voz altamente unificada.
Desde a16z, Coinbase, Messari hasta Grayscale, Galaxy Digital, pasando por BlackRock, Fidelity, J.P. Morgan y Standard Chartered, más de 30 instituciones en sus informes de perspectivas para 2026 coinciden en una misma evaluación: la industria de activos criptográficos está atravesando un salto histórico, de una “agitación en la adolescencia” a una “madurez con estabilidad”.
Si el ciclo 2021-2022 estuvo impulsado por la especulación minorista, apalancamiento alto y burbujas narrativas, las instituciones en general consideran que 2026 será un año de crecimiento sustancial, construido en la claridad regulatoria, la demanda de coberturas macro y la implementación práctica de la tecnología. A esta fase se le da un nombre profesional: “Etapa de industrialización”.
Sin embargo, bajo el consenso también existen diferencias. Sobre si la volatilidad de Bitcoin será menor que la de Nvidia, si la amenaza de la computación cuántica es inminente, o quién ganará la guerra en la capa de pagos con IA, la competencia entre las principales instituciones también es intensa.
Entonces, ¿qué sucederá realmente en 2026? ¿Hacia dónde fluirá el dinero? ¿Y cómo deberían reaccionar los inversores comunes?
Adiós a la mitología del halving, las ETF redefinen las reglas del juego
Durante mucho tiempo, el pulso del mercado cripto ha seguido el ritmo del halving de Bitcoin cada cuatro años. Pero en las perspectivas para 2026, surge un punto de vista disruptivo: la teoría del ciclo de cuatro años podría estar fallando.
Grayscale, en su informe “Perspectiva de activos digitales 2026: el amanecer de la era institucional”, presenta una visión provocativa: 2026 marcará oficialmente el fin de la llamada teoría del “ciclo de cuatro años”. Con la popularización de los ETF de futuros y el perfeccionamiento del marco regulatorio, la estructura del mercado está cambiando radicalmente. Los ciclos de auge y caída, antes dominados por el sentimiento minorista y la narrativa del halving, están siendo reemplazados por flujos de fondos sistemáticos de inversores institucionales basados en modelos de asignación de activos.
Este flujo de fondos constante y sin emociones suaviza la volatilidad extrema del mercado, acercando el rendimiento de los criptoactivos a los de activos macro maduros.
Coinbase hace una analogía histórica interesante: el entorno actual se asemeja más a “1996” que a “1999”. En 1996, la tecnología de internet comenzaba a penetrar en los negocios y a mejorar la productividad, en una fase temprana, no en la víspera del estallido de la burbuja. El capital institucional ya no es un ejército de arbitraje a corto plazo, sino una asignación a largo plazo para cubrir déficits fiscales y devaluaciones monetarias.
Lo más interesante es que Alex Thorn, director de investigación de Galaxy Digital, afirma que 2026 podría ser un “año aburrido” para Bitcoin. Aunque aún podría alcanzar nuevos máximos históricos, su comportamiento de precios será más parecido al de activos macro maduros como el oro.
Este “aburrimiento” en realidad es una señal de madurez del activo, indicando menor riesgo a la baja y una aceptación más amplia por parte de las instituciones. Bitwise también incluye en sus predicciones principales para 2026 que la “volatilidad de Bitcoin será menor que la de Nvidia”.
Los inversores que intenten aprovechar datos históricos de halving para predecir el mercado podrían encontrarse con modelos que dejan de funcionar en 2026.
Estabilidad y RWA, oportunidades de certeza en 2026
Si la narrativa macro ha sentado las bases para la entrada de fondos, la actualización de la infraestructura financiera determinará hacia dónde fluirá ese dinero. 2026 será considerado por las principales instituciones como el año en que los stablecoins y los RWA (activos del mundo real) pasarán de la prueba de concepto a la comercialización a gran escala.
El auge de los stablecoins
a16z crypto, en su “Tendencias principales para 2026”, define los stablecoins como la “capa de liquidación base de internet” (The internet’s base settlement layer). Creen que los stablecoins superarán por completo su papel como intermediarios en pares de intercambio en plataformas de trading, integrándose directamente en redes de pago locales y herramientas comerciales mediante códigos QR, monederos globales y tarjetas.
Las cifras son impactantes: en 2025, el volumen de transacciones con stablecoins alcanzó los 9 billones de dólares, comparable a Visa y PayPal.
La predicción de Coinbase es aún más audaz: mediante modelos aleatorios, estiman que para finales de 2028, la capitalización total de mercado de los stablecoins podría llegar a 1.2 billones de dólares, siendo 2026 el período de crecimiento más acelerado. Destacan nuevos casos de uso en liquidación transfronteriza, remesas y plataformas de pago de salarios.
The Block introduce el concepto de “Stablechains” en su informe “Perspectiva de activos digitales 2026”. Para satisfacer la demanda de pagos comerciales con alta capacidad y baja latencia, surgirán redes blockchain especializadas en la ejecución y liquidación de stablecoins.
Galaxy Digital predice una consolidación del mercado. Aunque bancos tradicionales como Goldman Sachs y Citigroup exploran emitir sus propios stablecoins, la fragmentación de canales de distribución y efectos de red en la liquidez harán que en 2026 el mercado se concentre en uno o dos gigantes con dominio absoluto. Además, Galaxy predice audazmente que el volumen de transacciones con stablecoins superará oficialmente al sistema ACH (Automated Clearing House) de EE. UU.
El crecimiento mil veces mayor de los RWA
Grayscale estima que, impulsados por regulaciones y la institucionalidad, en 2030 el valor de los activos tokenizados habrá crecido 1000 veces.
Coinbase introduce el concepto de “Tokenización 2.0”, centrada en la “componibilidad a nivel atómico”. En 2026, no será suficiente tokenizar solo bonos del Estado; el valor real radica en que estos bonos tokenizados puedan ser utilizados como colateral en protocolos DeFi para obtener liquidez instantánea, con un valor de préstamo mucho mayor que los márgenes tradicionales.
Jay Yu, socio principal de Pantera Capital, predice que en 2026 surgirá el oro tokenizado, convirtiéndose en el activo dominante en el campo de los RWA. Con el aumento de las preocupaciones sobre la estructura del dólar, el oro en cadena, con atributos físicos y liquidez digital, experimentará un crecimiento explosivo.
Cuando los agentes de IA aprendan a gastar dinero
Para 2026, la integración de la inteligencia artificial (IA) con blockchain dejará de ser solo una moda de “tokens de IA” y entrará en una fase profunda de interoperabilidad de infraestructura. Las instituciones coinciden en que blockchain será la vía financiera para los agentes de IA (AI Agents).
a16z crypto considera la “economía de agentes” como la idea central de 2026. Plantean una pregunta clave: cuando los agentes de IA comiencen a operar de forma autónoma, realizando transacciones, órdenes y llamadas a servicios en cadena, ¿cómo demostrarán “quiénes son”? Para ello, proponen un nuevo estándar de regulación llamado “Conoce a tu Agente” (Know Your Agent, KYA). Esto podría convertirse en un requisito previo para la interacción entre IA y blockchain, similar al KYC humano.
Pantera Capital hace una predicción más concreta: creen que los agentes comerciales basados en el protocolo x402 surgirán en 2026. x402 se considera un nuevo estándar de pago o punto final, que permite a los agentes de IA realizar micropagos y pagos regulares.
En este campo, Pantera apuesta especialmente por Solana, que en su opinión superará a Base en volumen de transacciones “centavo a centavo” en x402, convirtiéndose en la capa de liquidación preferida para los agentes de IA.
Messari, en su “Ensayo sobre criptomonedas 2026”, también incluye “Crypto x AI” como una de las siete áreas clave. Describen un futuro de “comercio agentico” (Agentic Commerce), donde infraestructura descentralizada apoyará el entrenamiento y ejecución de modelos de IA, proyectando un mercado que podría alcanzar los 30 billones de dólares para 2030.
Grayscale destaca el papel de blockchain como “antídoto” contra los riesgos de centralización en la IA. A medida que los modelos de IA se vuelven más poderosos y controlados por unos pocos gigantes, la demanda de computación descentralizada, verificación de datos y autenticidad de contenidos crecerá exponencialmente.
a16z propone el concepto de “Medios en staking” (Staked Media). Frente a la proliferación de contenidos falsos generados por IA, en el futuro los creadores de contenido (humanos o IA) podrían tener que poner en garantía capital para respaldar sus opiniones. Si el contenido resulta ser falso o malicioso, el capital en garantía será confiscado.
Corrientes subterráneas en el consenso
Aunque el consenso es fuerte, existen diferencias agudas entre instituciones en ciertos temas clave, que a menudo generan oportunidades de sobrerendimiento o riesgos.
Diferencia 1: Explosión vs Silencio
Standard Chartered mantiene una lógica agresiva basada en la escasez de oferta y demanda. Su objetivo para 2026 es un precio de Bitcoin de 150,000 dólares (reducido desde 300,000), y para 2027, 225,000.
Por otro lado, Galaxy Digital y Bitwise dibujan un futuro muy distinto: un mercado con volatilidad comprimida, tendencia estable o incluso “aburrida”. Galaxy predice que el precio de BTC oscilará entre 50,000 y 250,000 dólares. Si tienen razón, las estrategias de trading que se basan en aprovechar alta volatilidad dejarán de funcionar en 2026, y el mercado se moverá en torno a rendimientos de DeFi y arbitrajes.
Diferencia 2: El espectro de la computación cuántica
Pantera Capital plantea una narrativa potencialmente disruptiva: la “pánico cuántico”. Aunque la ruptura de claves privadas de Bitcoin por computadoras cuánticas aún puede tardar años en ser factible, creen que en 2026 la comunidad científica podría lograr avances en qubits de corrección de errores, provocando ventas masivas de pánico y forzando a la comunidad de Bitcoin a discutir urgentemente bifurcaciones resistentes a la computación cuántica.
Coinbase, en cambio, opina lo contrario: considera que esto será solo ruido en 2026 y no afectará la valoración.
Diferencia 3: La guerra por la capa de pagos con IA
En la competencia por la capa de pagos con IA, Pantera apuesta claramente por Solana, por su ventaja en micropagos de bajo costo. Mientras tanto, The Block y Coinbase prefieren destacar el auge de “Stablechains” (cadenas estables dedicadas) o ecosistemas Layer 2. Esto indica que en 2026 habrá una feroz competencia por la “capa de moneda nativa para IA”.
Las reglas de supervivencia en la era de la industrialización
Resumiendo las perspectivas de las principales instituciones para 2026, vemos claramente que la industria cripto está atravesando una transformación similar a la que vivió internet entre 1996 y 2000: de un experimento marginal y motivado por ideologías, a un componente “industrial” inseparable del sistema financiero y tecnológico global.
Para inversores y profesionales, las reglas de supervivencia en 2026 cambiarán:
Enfocarse en los flujos, no en las narrativas
Con la desaparición del ciclo de cuatro años, depender solo de la narrativa del halving dejará de ser efectivo. Será más importante seguir los flujos de fondos en ETF, la emisión de stablecoins y la asignación en balances corporativos. BlackRock, como la mayor gestora de activos del mundo, en su perspectiva para 2026 señala la vulnerabilidad de la economía estadounidense y una deuda federal que superará los 38 billones de dólares. Esta presión macroeconómica obligará a inversores e instituciones a buscar formas alternativas de almacenamiento de valor.
Adoptar la regulación y la privacidad
Se espera que la ley GENIUS se implemente en 2026, estableciendo un marco regulatorio federal para los stablecoins de pago. La aparición del estándar KYA marcará el fin de la era de “crecimiento salvaje”.
Pero tanto Grayscale como Coinbase perciben con agudeza la tendencia de retorno de las tecnologías de privacidad. Con la entrada masiva de instituciones, no podrán aceptar exponer secretos comerciales en cadenas públicas completamente transparentes. Por ello, las soluciones de privacidad basadas en pruebas de conocimiento cero y cifrado homomórfico serán imprescindibles. Grayscale incluso menciona que las viejas monedas de privacidad como Zcash (ZEC) podrían reevaluarse y recuperar valor por esta tendencia de “privacidad descentralizada”.
Buscar utilidad real
Ya sea en pagos automáticos con agentes de IA o en colaterales tokenizados de RWA, los ganadores en 2026 serán aquellos protocolos que generen ingresos y flujos de caja reales, no solo tokens de gobernanza vacíos.
Delphi Digital define 2026 como un punto de inflexión clave: la política de los bancos centrales en todo el mundo pasará de la divergencia a la convergencia. El informe predice que, tras finalizar la reducción cuantitativa (QT) de la Fed y reducir las tasas por debajo del 3%, la liquidez global volverá a fluir abundantemente. Bitcoin, como activo resistente a la inflación y sensible a la liquidez, se beneficiará directamente de esta mejora macroeconómica.
Resumen
Al mirar hacia 2026 desde el final de 2025, no solo vemos un ciclo en la industria, sino una transformación paradigmática profunda.
Cuando Chris Kuiper, vicepresidente de investigación de Fidelity Digital Assets, sugiere que en el futuro más países incluirán a Bitcoin en sus reservas de divisas, no solo se trata de una decisión económica, sino de un juego geopolítico. Si un país empieza a acumular Bitcoin como reserva, otros sentirán la “FOMO” (miedo a quedarse atrás) y se verán forzados a seguir el ejemplo para mantener su competitividad.
En 2026, la industria cripto dejará de ser solo una “moneda mágica de internet” y se convertirá en parte del mundo.
Solo aquellos proyectos e inversores que encuentren valor real en la ola de industrialización, mantengan una visión a largo plazo, y adopten la regulación y la innovación, podrán avanzar en la próxima década.