
Una unidad de cuenta es una medida estándar utilizada para valorar, registrar y comparar el valor, similar a una “escala” en el ámbito económico. En el día a día, los productos suelen fijarse en monedas como el yuan chino (RMB) o el dólar estadounidense (USD), que actúan como unidades de cuenta habituales.
En el ecosistema Web3, contar con una unidad de cuenta unificada resulta esencial para cotizar pares de trading, resumir saldos de cartera y generar informes de resultados. USDT, una stablecoin vinculada al dólar estadounidense, es la referencia más frecuente para mostrar y liquidar operaciones. Alternativas como BTC o ETH también pueden emplearse para fijar precios, aunque su volatilidad es mayor.
La unidad de cuenta elegida determina cómo percibes precios, rentabilidades y riesgos. Distintos referentes pueden provocar interpretaciones muy dispares sobre ganancias y pérdidas, lo que afecta directamente tus decisiones de inversión.
Por ejemplo: imagina que compras un NFT por 1 ETH. El NFT baja un 10 %, pero ETH sube un 20 %. Si usas ETH como unidad de cuenta, tu saldo puede mantenerse o incluso crecer; si usas USD, tu cartera reflejaría una pérdida clara. Esta diferencia influye en si decides asumir la pérdida o reequilibrar tu cartera.
Además, emplear unidades de cuenta consistentes resulta crucial para la gestión financiera de equipos, revisión de carteras y evaluación de resultados. Sin un estándar común, los resultados no son comparables y las decisiones estratégicas pueden verse afectadas.
En Web3, la unidad de cuenta aparece en tres ámbitos clave: interfaces de trading, resúmenes de monederos y comisiones de transacción en cadena.
En los entornos de trading, la mayoría de los pares de spot trading se cotizan en USDT. Los precios, tamaños de orden y cálculos de P&L se expresan en USDT. En la interfaz de contratos de Gate, los contratos con margen en USDT muestran el margen y el P&L en USDT, lo que facilita la gestión del riesgo.
En los monederos, los activos totales suelen convertirse a una única referencia, normalmente el equivalente en USD o stablecoin, para simplificar la comparación entre activos.
En las blockchains públicas, las comisiones de transacción se pagan en el token nativo. Por ejemplo, en Ethereum, estas comisiones se denominan “Gas” y funcionan como un “peaje” por cálculo y almacenamiento en cadena. Las comisiones se pagan en ETH, lo que puede influir en la percepción del coste de transacciones pequeñas.
La moneda de cotización sirve para mostrar precios; la de liquidación es la que realmente pagas o recibes; la unidad de cuenta es el referente para medir y agregar el rendimiento de los activos a largo plazo. Pueden coincidir, pero habitualmente difieren.
Por ejemplo, al negociar contratos perpetuos con margen en USDT en Gate (contratos sin vencimiento), los precios se cotizan en USDT y tanto el margen como el P&L se liquidan en USDT, de modo que USDT actúa como moneda de cotización, liquidación y unidad de cuenta al mismo tiempo.
También puedes encontrar tokens cotizados en BTC en el mercado secundario, pero liquidar la operación con una stablecoin. En este caso, BTC es la moneda de cotización, la stablecoin es la moneda de liquidación, mientras que tu informe de inversión puede seguir usando USD como unidad de cuenta para resúmenes anuales y declaración de impuestos.
El dinero cumple tres funciones principales: medio de intercambio, depósito de valor y unidad de cuenta. Para que un activo funcione eficientemente como unidad de cuenta, debe ser divisible, estandarizado y relativamente estable en valor.
Si la unidad es muy volátil, los resultados contables se distorsionan por el “ruido de unidad”. Usar un token volátil como unidad de cuenta mezcla las oscilaciones de precio con el rendimiento operativo, dificultando la evaluación real de los resultados. Por eso, los mercados prefieren unidades estables y líquidas.
Las stablecoins son criptoactivos vinculados a monedas fiduciarias, diseñados para mantener la estabilidad de precios en pagos, liquidaciones y valoraciones en cadena. Ejemplos populares son USDT y USDC, ambos ligados al dólar estadounidense, lo que facilita la fijación de precios y los cálculos de P&L entre plataformas.
En trading y gestión de activos, las stablecoins minimizan los efectos de la volatilidad en la unidad de cuenta. En las páginas de trading spot y contratos de Gate, los precios y rendimientos suelen mostrarse en USDT, lo que facilita la comparación de riesgos y recompensas entre tokens.
Según datos de DefiLlama (octubre de 2024), la capitalización total del mercado de stablecoins ronda los 160 000 millones de dólares, reflejando su adopción masiva para pagos en cadena, market making y liquidaciones. Esto subraya su papel como unidades de cuenta prácticas.
Las autoridades contables y fiscales suelen exigir una moneda fiduciaria como referencia. Las monedas fiduciarias son emitidas por gobiernos y reconocidas legalmente (por ejemplo, RMB o USD). La mayoría de jurisdicciones exige que los costes, ingresos y ganancias de capital se calculen en la moneda nacional o designada.
En la práctica, puedes usar valores equivalentes en USD como unidad de cuenta para la contabilidad, registrando las fechas de transacción y las fuentes de precios, conservando los tipos de cambio o capturas de pantalla de transacciones en cadena. Para los informes anuales, convierte las ganancias a tu moneda local según los requisitos regulatorios, garantizando la coherencia de los informes.
Si tu equipo liquida operaciones en cadena pero declara impuestos fuera de ella, conviene usar los precios de cierre diarios de stablecoins frente a la moneda local de una fuente fija para facilitar la auditoría.
Si tu unidad de cuenta se ve erosionada por la inflación, las comparaciones a largo plazo se distorsionan por el “ruido inflacionario”, lo que requiere ajustes periódicos o el uso de medidas de poder adquisitivo real. Si usas un activo muy volátil como unidad de cuenta, las fluctuaciones de precio pueden confundirse con variaciones operativas, lo que lleva a malas decisiones.
Las stablecoins también presentan riesgos, como la desvinculación, el riesgo de crédito del emisor y vulnerabilidades en contratos inteligentes. Las stablecoins algorítmicas dependen mucho de la confianza del mercado y requieren especial precaución. Utilizar plataformas para trading o gestión de activos también implica riesgos de seguridad; se recomienda autenticación multifactor y almacenamiento diversificado para evitar concentrar fondos en un solo canal.
Elige una unidad de cuenta acorde a tu caso de uso y tolerancia al riesgo. Para la mayoría de usuarios individuales, emplear una stablecoin o moneda fiduciaria local como referencia facilita la comparación entre activos y el cumplimiento normativo.
Paso 1: Identifica la moneda fiduciaria que usas en tu vida diaria y para tus obligaciones fiscales; úsala como referencia para el resumen anual.
Paso 2: Escoge una referencia operativa para tus actividades de trading. Para gestionar la exposición a la volatilidad, prioriza USDT u otras stablecoins como moneda para órdenes y visualización de P&L en contratos y operaciones spot.
Paso 3: Estandariza la visualización en tus herramientas. Configura tu monedero y plataforma de trading para mostrar los activos con la misma unidad de cuenta, facilitando la conciliación mensual y anual. En la interfaz de trading de Gate, puedes seleccionar USDT o unidades similares para visualizar precios y resultados de forma más intuitiva.
Paso 4: Establece estrategias de cobertura. Si empleas unidades equivalentes a USD a largo plazo, plantéate usar stablecoins o instrumentos financieros para cubrir las fluctuaciones de tipo de cambio y mantener la estabilidad de los informes.
Paso 5: Revisa periódicamente. Al menos una vez al trimestre, evalúa si tu elección de unidad afecta la toma de decisiones estratégicas; ajusta referencias o ponderaciones según sea necesario.
La unidad de cuenta es una “regla” para medir el valor: influye en la presentación de precios, el cálculo de resultados y los estándares de declaración fiscal. En Web3, las stablecoins suelen desempeñar este papel para reducir la volatilidad; es fundamental distinguir entre moneda de cotización, moneda de liquidación y unidad de cuenta en trading y liquidaciones. Al elegir la unidad, prioriza estabilidad, liquidez y cumplimiento, y mantén la coherencia entre plataformas y herramientas. Todas las operaciones de capital implican riesgos de mercado y contraparte: conserva registros completos y aplica medidas de seguridad robustas.
La unidad de cuenta es el referente para medir activos y pasivos; la moneda de contabilidad es la que se usa realmente en transacciones y liquidaciones. En términos sencillos: la unidad de cuenta es “la medida en tus registros”, mientras que la moneda de contabilidad es “el dinero en tu monedero”. Por ejemplo: si tienes USDT pero usas USD como referencia contable, USDT es tu moneda de contabilidad; USD es tu unidad de cuenta.
Los precios de los criptoactivos son muy volátiles; usar varias monedas para la contabilidad puede complicar los registros. Elegir una unidad estable permite rastrear claramente las ganancias y pérdidas reales. Por ejemplo: si tienes BTC, ETH y USDT pero usas USDT como referencia contable, puedes consolidar el valor de todos tus activos y simplificar la conciliación y la declaración fiscal.
Los cambios frecuentes generan confusión contable y pérdidas por tipo de cambio. Cada cambio obliga a recalcular el valor de todos los activos, lo que complica los registros y aumenta el riesgo de errores. Las autoridades fiscales pueden cuestionar inconsistencias en tus registros. Lo más recomendable es elegir una unidad principal (USDT o USD) al inicio de tu actividad inversora para mantener la continuidad y la auditabilidad.
En teoría, es posible cambiarla en cualquier momento, pero en la práctica conviene evitarlo. Cambiar de unidad exige ajustar todos los tipos de cambio históricos, lo que puede generar errores contables. Si necesitas hacer cambios, hazlos al cierre de año o trimestre y conserva registros detallados explicando todas las modificaciones para futuras auditorías o revisiones fiscales.
Gate permite trading multimoneda; puedes seleccionar tu moneda principal de cotización (USDT, USD o CNY) en la configuración de tu cuenta. La plataforma convierte automáticamente otros activos a tipos de cambio en tiempo real. Lo más recomendable es elegir la moneda más líquida y estable como unidad de cuenta para monitorizar el valor total de la cartera. Al exportar los registros de transacciones, indica siempre la unidad elegida para facilitar la conciliación y el procesamiento fiscal posterior.


