
Degens from Upcountry es un término coloquial utilizado en la comunidad de criptomonedas para describir a traders procedentes de regiones no convencionales que, pese a carecer de formación financiera suficiente, muestran un marcado entusiasmo por inversiones de alto riesgo. El término nació en la comunidad cripto tailandesa y posteriormente se expandió globalmente en los debates sobre criptomonedas. Estos inversores suelen caracterizarse por su actitud arriesgada y toman decisiones basadas en rumores de mercado y tendencias en redes sociales, en lugar de recurrir al análisis fundamental. Frecuentemente operan con apalancamiento extremo o persiguen proyectos de ganancias rápidas a corto plazo. Aunque existe un estereotipo negativo sobre ellos, contribuyen de forma significativa a la liquidez del mercado y, en cierta medida, impulsan la popularización y actividad del sector cripto.
Los Degens from Upcountry, como grupo singular en el mercado cripto, presentan patrones de comportamiento y características de negociación propias. Carecen habitualmente de educación financiera sistemática, pero muestran una fuerte ambición de crecimiento patrimonial. Suelen perseguir proyectos de alto riesgo y alta recompensa, especialmente tokens o protocolos en fases iniciales que los inversores convencionales aún no han identificado. Estos traders emplean con frecuencia apalancamiento excesivo, invierten todo su capital en un solo activo, no establecen puntos de stop-loss y participan activamente en debates en redes sociales, contribuyendo al sentimiento de mercado.
En la toma de decisiones, los degens se basan más en rumores comunitarios y emociones que en análisis fundamental o indicadores técnicos. Toleran altos niveles de volatilidad y suelen mantener sus activos incluso ante pérdidas significativas (lo que comúnmente se denomina "diamond hands"). Además, frecuentan exchanges de menor tamaño y plataformas DeFi emergentes, asumiendo riesgos adicionales en busca de mayores rendimientos. A pesar de su estilo de negociación agresivo, mantienen una elevada lealtad hacia las criptomonedas, permaneciendo activos incluso en mercados bajistas.
Aunque individualmente su escala es reducida, los Degens from Upcountry ejercen una influencia considerable en los mercados de criptomonedas de forma colectiva. En primer lugar, aportan liquidez inicial y facilitan el descubrimiento de precios en proyectos emergentes, asumiendo el riesgo de invertir en protocolos innovadores aún no reconocidos por instituciones. Durante fases alcistas, el comportamiento colectivo de estos inversores amplifica el sentimiento del mercado, acelera las subidas de precios y favorece la formación de burbujas especulativas.
Desde el punto de vista de la estructura de mercado, estos inversores aumentan tanto la volatilidad como el volumen de negociación. Su presencia otorga a los mercados cripto características que los diferencian de los mercados financieros tradicionales: mayor emocionalidad, volatilidad y rapidez en la difusión de innovaciones. En los ecosistemas de proyectos, los degens suelen ser usuarios tempranos y miembros activos de la comunidad, ayudando a los proyectos a ganar visibilidad mediante la promoción boca a boca.
Es relevante destacar que el comportamiento colectivo de estos inversores también sirve como indicador del sentimiento de mercado, ya que sus emociones extremas suelen coincidir con puntos de inflexión en los precios, lo que algunos traders experimentados emplean como señales contrarias. Asimismo, la existencia de este grupo motiva a los proyectos y plataformas cripto a mejorar la experiencia de usuario y el contenido educativo para atender mejor a este segmento.
Los Degens from Upcountry afrontan múltiples riesgos y desafíos que ponen en peligro tanto su capital como el ecosistema cripto en general. El principal es el riesgo financiero: la falta de estrategias de gestión de riesgos y la excesiva concentración de inversiones los hacen especialmente vulnerables a pérdidas graves. Según datos del sector, aproximadamente el 70 % de los traders cripto no profesionales pierden más del 90 % de su inversión inicial durante el primer año.
La asimetría informativa es otro reto importante. Por su ubicación y barreras idiomáticas, los inversores de zonas remotas no acceden a información precisa del mercado con suficiente rapidez, lo que los expone a información falsa y manipulación. El riesgo de estafa es especialmente alto, ya que la falta de discernimiento y la búsqueda excesiva de altas rentabilidades los convierten en víctimas principales de esquemas Ponzi, proyectos de monedas falsas y ataques informáticos.
En materia regulatoria, el endurecimiento de las normativas cripto a nivel global implica restricciones crecientes para estos comportamientos de alto riesgo. Varios países han limitado el trading con alto apalancamiento y las transacciones de determinados tokens especulativos. Por otra parte, no deben ignorarse los problemas de salud mental: muchos inversores con perfil de juego experimentan ansiedad, depresión y comportamientos adictivos debido a la frecuencia de las operaciones y las grandes fluctuaciones de activos.
Para afrontar estos desafíos, el sector está desarrollando medidas de protección como sistemas de notificación de riesgos en exchanges, periodos de enfriamiento obligatorios y programas de formación financiera para mejorar la conciencia de riesgo y la alfabetización financiera entre estos inversores.
Los Degens from Upcountry son una parte fundamental del mercado de criptomonedas. Aunque los inversores convencionales puedan considerar irracionales sus comportamientos de alto riesgo, no debe subestimarse su papel en la liquidez del mercado y el apoyo temprano a proyectos innovadores. La existencia de este grupo refleja la inclusión y diversidad del sector cripto, permitiendo que participantes de distintos orígenes busquen oportunidades en este nuevo ámbito financiero. A medida que los mercados evolucionen y la regulación mejore, es previsible que estos inversores adquieran mayor conciencia de riesgo y conocimientos de inversión, mientras el mercado desarrolla mejores mecanismos de protección para minimizar el impacto negativo de las conductas especulativas extremas. El desarrollo real de la industria cripto requiere la participación y colaboración de todo tipo de inversores, y no la marginación de ningún grupo en particular.


